lunes, 21 de abril de 2014

El país de los Cátaros, un sueño cumplido. Un preludio en imágenes.


 Empezamos en Pau, frente al Parlamento de Navarra. Os preguntaréis el motivo, no es otro que una necesidad de recorrido, ya que queríamos llegar a Albi y de paso ver el palacio de este tal Enrique IV, calvinista, miembro de la dinastía de los Borbones y que llegó a rey de Francia, con su famosa frase París bien merece una misa. 
Iglesia de San Martín en Pau, con un monumento a los caídos que recuerda a nuestros combatientes republicanos, toda una lección de memoria histórica.
Estos viajes, auténticos retos físicos, no serían posible sin contar con el apoyo de una gran compañera que aguanta subidas increíbles como esta a los castillos de Latours.

 Albi, esta fortaleza en ladrillo que protege el Tarn y cuyo obispo fue azote para los cátaros.

 El recorrido por el llamado territorio de las Bastidas, comienza en este impactante lugar de Cordes sur Ciel, cuyas cuestas son una invitación a disfrutar de la historia.
 No menos llamativa es el pequeño pueblo de Penne, con su impresionante castillo de los Albigeneses.
 La ruta no tiene desperdicio, aquí tenéis Bruniquel
 ..para continuar con Puycelsi, una preciosa villa que cuenta con unas sugerentes vistas.

 El castillo de Saissac, ya metidos en la harina cátara, no es el más impresionante pero su visita es interesante.
 Aquí comienza el espectáculo: Montsegur, el lugar del drama donde la utopía cátara fue derrotada
 Las vistas que se divisan desde el castillo son dignas compañeras de esta inolvidable fortaleza. Los Pirineos coronan el bello paisaje salpicado de pinos negros y los olmos auténticos protagonistas en la zona.
 Por fin, tras años deseando llegar aquí, Montsegur ha pasado a ser un hito en nuestra historia.
 La famosa estela que marca el Prat de les Cremats, 220 cátaros prefirieron morir quemados que abjurar de su fe.
Aquí tenéis la sinfonía de colores que marca el llamado país de los Olmos y que sirven de escenario a este emblemático lugar.
 Montsegur ya forma parte de nuestra historia particular aunque el reto de su conquista es duro y bello.
 Foix, uno de esos castillos, algo retocados pero que merecen una visita.

 Esta tierra de herejía y belleza incomparable cuenta además con abadías realmente bellas. Aquí tenéis las bellas columnas de mármoles diferentes que sirven de marco a la Abadía de Fontfroide.
 Su situación no puede ser más privilegiada.
 La abadía de Lagrasse (la fértil) se yergue generosa en un entorno para recordar.
 Visita obligada es Carcassonne, donde Madame Carcas y los suyos resistieron uno de los duros asedios de la Cruzada Cátara. Hoy bastante reconstruido gracias a los "oficios" de Violet l´Duc. Todo sea por preservar el patrimonio.
 No obstante, el lugar es sencillamente impresionante.
 Y más castillos en este caso Villerouge-Termenès. Quizás se llame así por los inmensos campos de vid que acompañan el devenir por los lugares cátaros.
 Entre castillo y castillo, pueblos con vistas increíbles como este de Fanjeaux, donde los Pirineos ponen la cima a este vergel.

 Iglesias como la de Notre Dame de la L´Assomption, rematan la singularidad de estas villas.
 De camino a nuestro siguiente hito nos cruzamos con esta bella estampa de los Pirineos y...
 Pueblos tan increíbles como Mirepoix, una joya medieval en medio de este entorno.
 Si sabes esperar todo llega y nosotros cumplimos otro sueño, poner los pies en otro símbolo del catarismo: Quèribus. La postal de unos amigos de su imponente torre siempre ha sido un aliciente para realizar esta inolvidable excursión.
 Sobre el paisaje que rodea Quéribus, sobran las palabras. Ahora bien los vientos en su cima pueden resultar difíciles de soportar.
 Poco que añadir a la majestuosidad de su torre llena de signos para los amantes de las tramas.
 Luego llega la eclosión de fortalezas: Puyvert
 la atractiva Puilaurens

 ...y culminamos en Peyrepertuse, la más conservada y con más estructuras, todo un goce para los amantes de la historia con mayúsculas.
 su emplazamiento es sencillamente espectacular..
 y aquí os mostramos a lo lejos como se divisa con claridad Quéribus, todo un espectaculo.
 ¿quien da más?
 Para terminar Collioure, singular villa en el Mediterráneo plagada de fortalezas y encanto.....

 ......pero sobre todo importante para nosotros, por que aquí está la tumba de nuestro insigne Antonio Machado que tuvo que abandonar su país por defender la libertad y el sentido común, pero como dirán algunos eso ya es historia, pero para nosotros la memoria sigue sin ser reparada.
Un buen lugar para terminar después de un largo e intenso viaje.
Fotos JV y Eugenia
JV


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