viernes, 19 de agosto de 2016

El Etna: la belleza geológica de un sueño cumplido

 
Subir al Etna es una de esas experiencias que no se olvidan jamás, su grandiosidad tiene mucho que ver con la belleza del silencio, con la inmensidad del vacío lleno del soberbio devenir de una naturaleza viva y tantas veces ultrajada que responde con toda su fuerza e intensidad.
El Etna con 3350 metros de altitud es un volcán activo que cuenta con más de 200 grupos de conos algunos de los cuales veremos aquí. Sus 141 episodios han puesto en jaque a esta bella isla y en 1669 sus ríos de lava rodearon Catania y cambiaron su entorno. Las erupciones se han sucedido y algunas son tan recientes como las del 2012, de la que hoy aún se ven sus marcas.
Llegar aquí es además cumplir un sueño y parafraseando a Goethe y Dumas subir al Etna es la culminación física y metafórica del viaje a Sicilia.
Apreciar este paisaje es una experiencia única que el viajero no debe perderse. Sus fumarolas activas dan un ambiente mágico al lugar y nos sitúan en su justa medida en nuestra ambición humana

Existe la posibilidad de subir a pie pero estos minibuses son una plácida alternativa
El paseo a 2900 metros es realmente un auténtico placer
Las lenguas de lava enmarcan un ambiente de la vitalidad total de este gigante natural
Aquí tenemos uno de los procesos físicos más espectaculares, la fosilización de resto de hielo en las faldas de los cráteres y también en su interior:
Belleza en estado puro. La magnificencia del vacío



Se habla de paisaje lunar, nosotros no conocemos la Luna pero si es así nos gustaría disfrutarlo
Los cráteres generan altísimas dunas que se deben patear para deleitarse con el camino
El cráter del 2012 muestra en sus colores lo cercano de la erupción, a fecha de hoy (julio 2016) sigue emitiendo gases y fumarolas:
Detalles que incluyen bloques de nieve fosilizada, impresiona

Los caminos por las largas laderas muestran toda la grandiosidad del lugar
¿es posible disfrutar más?
Uno de los cráteres del 2006 resulta realmente espectacular
La inmensidad de la nada que genera vida. La belleza de lo incógnito
La subida es asumible pero también dura. El esfuerzo compensa....
 Se puede disfrutar de estos espléndidos paisajes. Un verdadero climax de la naturaleza
Y tres mil metros más abajo, el mar
Las crestas de los conos volcánicos se suceden y muestran la inmensidad de A muntagna como la llaman los sicilianos:

Aquí estamos.
Parece que no hay duda sobre la actividad del Etna y su fuerza en movimiento
Horadando un poco el calor interno se traduce en pequeñas fumarolas. Detalle
Los paseos impresionantes pero muy fructíferos en emociones

El movimiento continúa. La creación de corteza y con ello la vida se abre paso


Y a sus pies la vida eclosiona con los famosos Crateri Silvestri y la vegetación se dispara: chumberas, bosques de castaños y nogales, pinares y bosque bajo con campos de higueras, palmeras, plátanos y cítricos. los famosos y deliciosos pistachos nutren la repostería siciliana.
También sus famosos vinos con un ligero sabor a azufre se producen en bellas bodegas como ésta..
...vigilada por el impactante Etna
Un lugar realmente interesante por su cuidada arquitectura y sus poderosos caldos.....
También conserva esta impresionante viga de prensa que delata la magia que transforma esos pequeños frutos en el Caldo de los Dioses a los pies de su morada

y aquí las estructuras que lo hacen posible
Hasta siempre A muntagna has saciado nuestras expectativas y nos has tocado el corazón.

Fotos JV y Eugenia
JV

viernes, 12 de agosto de 2016

El Barroco Siciliano

El barroco es junto con la época normanda y los templos griegos uno de los momentos artísticos más importante de la Isla. Se trata de un barroco muy teatral e impactante que recibe sus influencias de los Austrias y de los arquitectos que trabajan en Sicilia y se formaron en Roma. Por ello, junto con la profusión de estucos y el gran horror vacui vemos otras obras que nos recuerdan el barroco más clasicista, influenciado por líneas más auteras que aluden a un renacimiento manierista como tendremos ocasión de ver.
La influencia de los poderosos jesuítas se ve en otras órdenes menores como los Teatinos, que eclosionan con el barroco más recargado de la Contrareforma. Éstos, en su iglesia de San Giuseppe del Teatini ai Quiattro Canti de Palermo, cubren su cúpula, con el Triunfo de los Teatinos, una magnífica obra de Guillermo Borremans  y decoran sus pechinas con los cuatro Evangelistas que realizó Guiseppe Velasquez. En la imagen superior vemos este sabor barroco tan conocido y tan recargado.
La catedral de Catania dedicada como no a Santa Ágata (Patrona plenipotenciaria de la ciudad que cuenta con más de nueve iglesias con su advocación y cuyas "tetillas", son hoy, el dulce por autonomasía de la ciudad) fue construida en el siglo XI pero hoy sólo quedan una pequeñas termas que recuerdan aquella construcción que sería destruida por las lenguas de lava del Etna en 1693. En la actualidad una espectacular plaza dedicada al símbolo de la ciudad: el elefante.Se completa con diversas y variadas construcciones barrocas como el Palacio de los Elefantes y la Puerta de Uceda:
 Esta plaza, como no obra del inefable Vaccarini, se inspira en el romano elefante de Minerva de Bernini,  que sujeta un obelisco egipcio con alusiones al culto a Isis que viene del circo romano. El elefante símbolo de la inteligencia y la longevidad está hecho en piedra lávica y enmarca el palacio de los elefantes, hoy sede del consistorio de Catania. En su interior encontramos una carroza que sólo se utiliza en el día de Santa Ágata y excepcionalmente se utilizó en el funeral del gran compositor catanés: Bellini. 
  
Tumba de Bellini en el interior de la catedral de Catania
 Vista de la magnífica cúpula de la Badia di Santa Ágata, obra maestra del arquitecto de la catedral: Vaccarini
 Fuente del Amenano que junto con la puerta de Uceda cierran la plaza

 Esta plaza se abre a la gran vía Crociferi que acoge todos los grandes palacios barrocos e imponentes iglesias como la de Badía Grande que da paso al colegio de los jesuitas
Esta imponente iglesia barroca, muy actual, está precedida por esta torre de restos más arcaicos que sustentan una impresionante campana que permiten ver en toda su extensión el estrecho de Messina:

Otra pequeña joya que relaciona las influencias renacentistas y barrocas es la fuente de Orión frente a la catedral de Messina. Esta fuente que sobrevivió a los terremotos es obra de Angelo Montorsoli en 1547. Tumbados sobre la pila inferior están los ríos Camaro (de Messina), Tiber, Ebro y Nilo. Sobre dos pilas sustentadas por tritones y mujeres respectivamente, la estatua de Orión sobre angelotes.
  Esta plaza cuenta con un campanario construido en 1908 que acoge  un peculiar carrillón que recuerda en su parte inferior los efectos del trágico terremoto acaedido en la ciudad.
 De vuelta a Palermo encontramos uno de los climax barrocos sicilianos, es el chaflán teatralizado de los Quattro Canti. Su nombre oficial Piazza Vigliena, recuerda al marqués de Villena, virrey bajo cuyo mandato se finalizó la decoración. En 1600, el virrey Maqueda trazó una gran avenida pendendicular al Càssaro (la calle que unía el mar con el Palacio Real), a lo largo de la cual se iría desarrollando la ciudad en su prolongación con el viale della Libertà.
En el cruce de ambas calles se construyó esta escenografía barroca(también llamado Teatro del Sol) proyectada por Giulio Lasso y destinada a ser el centro de las celebraciones religiosas y profanas. Las fachadas cóncavas de cuatro palacios se estructuran en tres plantas de estilos dórico, jónico y corintio. En el primer orden, cuatro fuentes presididas por las alegorias de las cuatro estaciones. En el segundo orden las estatuas de los reyes españoles Carlos V, Felipe II, Felipe III y Felipe IV. Sobre ellos, las estatuas de las cuatro santas protectoras de Palermo: Oliva, Ágata, Ninfa y Cristina. Faltaría Santa Rosalía, la gran patrona de la ciudad pero sus restos todavía no habían sido descubiertos. Barroco teatralizado en estado puro.
Como bello complemento San Giuseppe del Teatini, dónde el barrroco siciliano muestra todas sus caracteristicas:
impresionantes altares con profusión de estucos y candelieri
imponentes capiteles con sus simpáticos putis en estuco
Una cúpula en el crucero sin desperdicio
y como no,s todo cubierto de grandes traspantojos. Barroco contrareformista en estado puro
Algún purista podría decir: ¿dónde están las plazas con sus fuentes?. Al salir por una de las puertas de San Giuseppe nos encontramos la guinda: Piazza Pretoria y su peculiar Fontana delle Vergogne, al presentar sus esculturas su partes pudentes, hecho que no gustó mucho a la moralizante sociedad del momento:
Estas figuras recuerdan el sabor manierista de Miguel Ángel
Se crea un gran espacio fruto de ese urbanismo vinculado a este período artístico:

y una gran profusión de bellas esculturas.....

....que incluyen un catálogo de bustos animales
La Martorana, que también se conoce como Santa María del'Ammiraglio, tiene una parte de bellos mosaicos que ya abordamos en anteriores posts, pero aquí mostramos la no muy afortunada innovación barroca que genera una cierta mezcolanza poco entendible desde el punto de vista artístico.
Estos añadidos del siglo XVI, están recubiertos por bóvedas pintadas en 1717 por Borremans que se mezclan con los bellos mosaicos de la coronación de Roger II y la ofrenda del almirante Giorgio.
La mezcla de motivos barrocos y normandos se suceden
 Los suelos de esta iglesia y de la contigua de San Cataldo muestran este gusto por las taraceas en mármol que tanto nos recuerdan el renacimiento italiano

En la zona del Mercado de Ballarò las iglesias barrocas se suceden
La Porta Nuova marca algunos de los edificios y restos de renacimiento imperial vinculado a los Austrias que preludían la eclosión barroca posterior.
La Puerta Nueva no es el único recuerdo a Carlos V que como hemos visto aparce en los Quattro Canti. En la plaza de Bologni, junto al Palacio de Villafranca, tenemos esta peculiar estatua con esta alegoria de la Hidra de las Siete Cabezas que podría recordar los trabajos de Hércules y las victorias del Emperador en Túnez
El patio de entrada a la capilla Palatina de clara influencia renacentista da paso a unos frescos barrocos de Giuseppe Velasquez que podemos apreciar en estas imágenes:

Catedral de Cefalú, Virgen con el Niño de Antonello Gagini (1533). Esta imagen tambien muestra ese tránsito entre el renacimiento y barroco sicilianos
La Catedral de Palermo es el paradigma del sincretismo cultural y constructivo siciliano dónde una discordante cúpula barroca de época borbónica adelanta el interior de este edificio.
En este emplazamiento existió una iglesia bizantina que los musulmanes transformaron en mezquita (algunas torres nos recuerdan a minaretes) y en 1184 el arzobispo Gualtiero Offamilio hizo levantar un gran templo normando sobre el que actuaron los arquitectos de los Borbones en Nápoles.
Este peso de los Borbones, a los que los sicilianos  manifiestan un gran aprecio, se concreta en obras conmemorativas como ésta a Carlos III en la entrada de la catedral de Palermo
La eclosión barroca en su interior queda de manifiesto en esta virgen coronada....
....y en estas refulgentes custodias de gran sabor contrareformistas

Como vemos las multiples influencias culturales y artísticas han quedado plasmadas en bellas e interesante obras en esta impresionante isla de Sicilia.

Fotos JV y Eugenia
JV