domingo, 10 de agosto de 2014

Los Alpes Bávaros, Oberammergau y los Castillos de Luis II: Linderhof y Neuschwastein


Realmente si hay algo que sorprende en Baviera es esta mezcla de sugerentes construcciones que se combinan con un paisaje alpino donde los lagos glaciares y las bellas montañas te dan una sensación de tranquilidad donde lo antrópico se funde en singular armonía con lo natural.
Increíbles vistas desde el Castillo de Neuschwanstein
 
Pero debemos empezar por el principio de este pequeño paseo y con estos prados, bosques y montañas nos recibe el primero de los castillos de Luis II, el llamado rey loco. Estamos en Linderhof
Linderhof fue construído entre 1869 y 1879 y resulta un alarde del esplendor barroco del rococo francés de la época de Luis XV. De hecho este castillo quiere ser un homenaje de Luis de Baviera al rey francés al que admiraba. Al viajero le sorprende que en este pequeño palacio no exista un sólo retrato del bávaro pero esté repleto de retratos del galo, de reproducciones de sus habitaciones, de su propia cama son un claro ejemplo de las obsesiones de este rey alemán. Además el símbolo de Luis II, son dos L entrelazadas que muestra ese vinculo insoldable entre estos dos monarcas. La pregunta es loco o soñador, enfermo o un mal gobernante dedicado al arte y a su reproducción a costa de los contribuyentes. La duda sigue vigente.  
  En estas instantáneas podemos ver la joya del palacio: sus jardines. Realizados a diferentes niveles, con fuentes, cascadas y templetes que conforman un parque donde destaca la cúpula dorada del Kiosco morisco y la Gruta de Venus que vemos en esta imagen que evoca la escena del Tannhäuser de Wagner. Wagner, otra de las obsesiones de Luis, aparecen en la chimenea de Hunding (primer acto de las Walquirias) y la ermita de Gurnemanz (que aparece en el tercer acto de Parsifal). Este fue el único palacio que vió terminado el rey bávaro y también su lugar preferido.


Por si esto fuera poco el entorno es sencillamente espléndido, un buen lugar para perderse.

Haciendo camino llegamos al bello pueblo de Oberammergau, cerca de la estación de esquí de Garmisch, aquí nos encontramos con sus famosas casas pintadas que datan del siglo XVIII y con su no menos famosa Pasión, que se celebra cada 10 años y que atrae a visitantes de todo el mundo.


Detalle de pinturas en las fachadas.
Este peculiar lugar es además muy famoso por su trabajo de tallado en la madera (esta actividad se documenta desde 1508) como podemos ver en este monumento que aparece en el centro del pueblo y que nos recuerda la Pasión en una reproducción helicoidal. Sus relojes de cucú son también famosos en toda Alemania.
En este lugar todo esta en orden y cumpliendo cuasi una actividad estética, fijaros en como tiene colocada la madera para el invierno.

Las pintura de las fachadas son realmente de una calidad excepcional.

y continuamos con los Alpes guiando nuestro camino y deleitando nuestras vistas.
Llegamos a la joya de la corona el impresionante castillo de Neuschwaanstein, que significa la nueva piedra del cisne y que alude al famoso cisne de Lohengrin.
Frente a este castillo se haya otro no menos espectacular el castillo de Hohenschwangau, construido según el proyecto del escenógrafo D. Quaglio entre 1833 y 1837 por el padre de Luis II, Maximiliano II, para su mujer María a la que contruyó un impresionante puente que veremos más adelante.
 Esta fantástica creación romántica, en estilo neogótico, construida entre los años 1869 y 1886 según el proyecto del escenógrafo Jank, es una recreación alegórica de las obras de Wagner y de la historia cuasi mítica de los alemanes. El edificio costó más de 6 millones de marcos de la época. Es una obra maestra del estilo histórico y una antología del arte muniqués de la segunda mitad del siglo XIX.
Estas fotos están tomadas desde el espectacular puente de Marienbrücke, que el padre de Luis construyó para que su padre pudiera pasear entre las montañas.
En este castillo muchas de las salas están decoradas como auténticas escenas de óperas de Wagner: en la tercera planta una falsa gruta recuerda Tannhäuser; en el salón se reproduce la llegada del cisne en Lohengrin. La sala del trono imita una capilla del estilo románico-bizantino. En la cuarta planta , el salón de los Cantores, recuerda a Wartburg, una fortaleza de Turingia, cuna de los torneos poéticos de trovadores en el siglo XIII y evoca de nuevo la ópera wagneriana Tannhäuser. El único problemilla es que sólo podréis disfrutar de ello in sitú no se permiten hacer fotografías. 
Del entorno dejemos que hablen las imágenes, los lagos y montes de Füssen y la cascada del rio Pöllat, nos lo comentan todo.


¿feo, verdad?
Otro pequeñito inconveniente es como subir a este lugar, existen varias alternativas, con autobús que tiene colas de casi media hora de espera o más. Luego están estos esforzados equinos que se dejan el resuello junto con los atrevidos viajeros y turistas que lo intentan andando. 
El esfuerzo tiene un gran premio: disfrutar de un lugar entre lo mágico y onírico que cuenta con un entorno inolvidable.
Fotos JV y Eugenia
JV

Libros veraniegos: "La cabeza en llamas" de Luis Mateo Díez y "El Invierno del Mundo" de Ken Follett

El verano es un buen momento para disfrutar de la lectura, es cierto que no siempre se lee todo lo que uno quiere o debería, pero es una práctica muy sana para combatir las calurosas tardes estivales.
Os propongo dos lecturas: una más densa "La cabeza en llamas" y otra algo más liviana, aunque no por su tamaño, que es "El invierno del Mundo".
Luis Mateo Díez plantea, en cuatro historias, como los traumas infantiles y los problemas en la niñez y en la adolescencia van a condicionar de forma significativa la edad adulta. No pretende dar justificaciones ni normas psicológicas para abordar esta problemática sino que se limita a narrar de forma cruda historias, cuando menos peculiares, donde un pirómano, nieto de un abuelo con disparo fácil condiciona su devenir familiar, un tío que decide destapar los secretos de familia y como ellos condicionaron su vida o un grupo de colegiales enfrascados en un peculiar proyecto educativo. Es un libro complejo y que se debe leer con tranquilidad, pero resulta cuando menos sugerente.
Ken Follett nos muestra en esta pequeña guía la situación de la juventud y las sociedades inglesa, soviética, alemana y norteamericana en los prolegómenos de la guerra mundial. La consolidación del fascismo y como unos los vivieron con fiestas e inconsciencia, cuando no con complicidad, y otros con verdadero compromiso político. Se habla en detalle de la Guerra Civil Española, unos la ven como una respuesta contundente al fascismo y otros con miedo a una involución bolchevique en el sur de Europa. Plantea como sólo los idealistas brigadistas internacionales apoyaron con decisión esta contienda y la pasividad de franceses e ingleses, cuando no el ataque directo de católicos influyentes como los Kennedy o el apoyo de filonazis, como los dueños de Texaco, al régimen de Franco.
Narra con profusión los avatares de la II Guerra Mundial y las consecuencias en todas las familias protagonistas con suertes desiguales, también los inicios de la Guerra Fría y los problemas en la que ésta se apoyó.
No obstante, me quedo con una frase que creo que define muy bien el planteamiento general del libro: "Erik era una de esas personas ineptas a las que asusta tanto la vida que prefieren vivir subyugados por una autoridad de hierro y que un gobierno que no admite discusión les diga que tienen que hacer que pensar. Eran idiotas y peligrosos, pero había muchos como él".
JV

viernes, 1 de agosto de 2014

La Puerta de Ishtar y los restos mesopotámicos en el Museo de Pérgamo (Berlín)


La Puerta de Ishtar fue la entrada norte a Babilonia, corresponde al período 604-562 a.C del Rey Nabucodonosor II. Tiene una altura de 14,75 mts. y está realizada en ladrillos cocidos y esmaltados. La parte reproducida en el museo de Pérgamo, corresponde sólo con la puerta exterior, más pequeña que la posterior, con lo que las dimensiones del edificio serían fastuosas. Los expertos suponen que por su realce cromático, el conjunto de la obra constituía una unidad funcional en el contexto de las festividades de Año Nuevo en Babilonia.
 En esta reconstrucción en maqueta, podemos observar como la procesión solemne pasaba por la puerta de la ciudad, que llevaba el nombre de la diosa Ishtar y continuaba su marcha hasta el distrito del templo. En la Vía de la procesiones se encontraban representados los animales simbólicos del olimpo babilónico.
Las dimensiones del lugar y de las edificaciones anejas serían realmente impresionantes, tanto como para obnubilar al propio Alejandro Magno quien morirá en esta increíble ciudad.


Esta Puerta estaba protegida por la Triada divina de los babilónicos: Marduk (una suerte de Dragón), dios supremo de Babilonia. Adad (Toro), dios de la tempestad y el León, que llena la vía de las procesiones es el símbolo del poder supremo de Babilonia. El número de animales que poblaban estos muros ascendían a 575.
 Marduk
Varias representaciones de Adad


 Iconografía con representación de árboles, posiblemente cedros, elementos florales y la representación repetida del León como motivo de la fuerza del poder de los reyes de Babilonia. 




En el lateral izquierdo de la Puerta aparece esta inscripción que aporta importante información sobre la realidad de la vida en Mesopotamia y acerca del devenir histórico-religioso de la zona. El texto dice: "Las entradas a las puertas de las murallas Imgur-Enlil y Nimit-Enlil habían quedado cada vez más bajas a raíz de los terraplenes en la vía de Babilonia". Este texto alude a las continuas crecidas de los ríos y que se encuentran en la esencia de la teoría de la Creación para los mesopotámicos. quité dichas puertas y, con asfalto y ladrillos, puse su fundamento a nivel de las aguas subterráneas; mandé hacer las nuevas puertas con ladrillos de piedra azul y preciosas figuras de toros y dragones. Como tejado, cubrí las puertas longitudinalmente de inmensos cedros. Las batientes (eran) de cedro con guarniciones de bronce. En todas las puertas instalé umbrales y goznes de mineral fundido. Erigí toros salvajes y dragones furiosos en el interior de la puertas, las doté con magnificencia y suntuosidad para que toda la Humanidad las contemple asombrada.(Marzahn,1993, pág.30). El tenor del escrito plantea alto nivel tecnológico alcanzado por los babilonios y su dominio de las técnicas de construcción y decoración. Pone de manifiesto la conciencia del poder que esta civilización había alcanzado y de su trascendencia histórica.
Podemos observar aquí con todo detalle los caracteres de la escritura cuneiforme que utiliza el alfabeto del lineal B, que se utilizó como escritura en el mundo mesopotámico. 
Para conocer más y profundizar, resulta interesante: 
Pero el museo cuenta además con otras piezas de las sucesivas civilizaciones mesopotámicas: sumerios, asirios, etc:
Documento cuneiforme que conmemora actividades edilicias del rey Nabucodonosor II (604-562 a.C.), en forma de pequeño barril, está realizado en barro cocido tiene unos 18 cm. de largo y fue encontrado en Sippar.
Portadores de lanzas, período Persa, Palacio de Susa correspondiente al reinado de Dario I el Grande (521-486 a.C), están realizados en cerámica de cuarzo esmaltada en colores, altura 1,83m.
 Reconstrucción de la fachada del templo de la diosa sumeria Inanna (Ishtar) con divinidades  masculinas y femeninas, dispensadoras de agua. Uruk, periodo del rey casita Kara-Indash (entorno al 1413 a.C.), realizado en barro cocido, con zócalo de ladrillo, 2,11 mts. de altura. Mientras los dioses masculinos barbados visten trajes decorados con un patrón de escamas (símbolo de las montañas), las túnicas de las deidades femeninas están adornadas con lineas verticales ondulantes (símbolo del agua).
 Ver detalle de la túnica femenina. La alegoría de los dioses que vierten agua (la vida) puede interpretarse en el sentido de que el dios de las montañas y la diosa del agua aseguraban, como fuentes de vida, el abastecimiento de agua en el sur de Mesopotamia. Aunque esta temática tiene más relación con los Casitas, en principio un pueblo extranjero que gobernó Babilonia durante siglos.
 Fragmentos de la fachada de mosaico de conos de barro cocido del gran templo de Eanna en Uruk, finales del IV milenio a.C., tiene 11 mts. de largo y 1,75 mts de altura. Se corresponde con los momentos más antiguos del Creciente Fértil, con las culturas sumeria y acadia. 
  
Assur sera el centro de la cultura asiria del III al I milenio a.C. Los paneles con relieves provienen de Kalhu (la actual Nimrud) y de Ninive (la actual Kujundshik). Un ejemplo de las decoraciones de estos palacios es este friso con la representación de una caza de leones del rey asirio Asurnasirpal II (883-859 a.C.). El rey no sólo cazaba animales en libertad, sino que también se organizaban cacerías en cotos de caza con animales cautivos. Para el pueblo, triunfar en una caza de leones significaba derrotar al animal más poderoso y era una demostración de que el rey tenía fuerza suficiente para defender a su pueblo. 
 Este podría ser un ejemplo de esos animales en cotos que servía para proveer al rey de espacios de caza.
 Este genio protector alado forma parte de una reconstrucción de un palacio asirio que podríamos situar en el período del rey Tukulti-Ninurta (1243-1207 a.C) o bien del periodo de Asurnasirpal II (883-859 a.C.), está realizada en alabastro y tiene unos 3,13 mts. de altura.
Pila de basalto de 1,17 mts. de altura, correspondiente a Assur, período del rey Senaquerib (704-681 a.C.)
Este museo nos recordó en algunas de sus salas, al museo de la Civilizaciones de Ankara. Encontramos varias piezas del período hitita como este león que proviene de Zincirli (al norte de Siria, muy cerca de Anatolia). 
La relación entre la civilización hitita y las culturas de Mesopotamia se pueden observar en este relieve que fue encontrado en una cámara funeraria saqueada, muy cerca de uno de los palacios (llamado Hilani I) en la colina que alberga la acrópolis de Sam´al (construida en Basalto y datada a mitad del siglo XIII a.C.). Enmarcada por un fino listón, aparece una escena de comida sobre la que planea el disco solar alado. La difunta aparece sentada a la mesa y con ayuda de una sirviente mitiga su calor con un abanico de plumas.
También en las cercanías de Sam´al se encontró esta colosal representación del dios de las tormentas Adad. En ella aparece una inscripción del rey Panamuwa I, en la lengua de Sam´al, emparentada con el arameo (primera mitad del s. VIII a.C.).

La zona de Tell Halaf VI y V, es muy rica en ídolos femeninos y estas cuatro representaciones pudieran tener relación con esta zona norte de Siria y una zona de primigenio contacto entre los hurritas, hititas y las culturas mesopotámicas. 
Igualmente estas zonas de Siria y Palestina también dejaron un legado que va a entroncar con la cultura islámica que tiene una presencia importante en el Museo de Pérgamo. En la imagen, se muestra una pequeña parte de la monumental fachada del palacio de Mshatta. Este palacio se atribuye al califa omeya al-Walid II (743-744), quien ordenó construir un palacio en el desierto jordano al sudeste de Ammán. La obra quedó sin terminar y fue redescubierta en el siglo XIX. El sultán otomano se lo regaló al káiser alemán y se haya en este museo desde 1903.  

 Uno de las joyas que alberga el museo es esta Sala de Alepo, se trata de una casa original y permite ver el interior de una auténtica vivienda siria de principios del siglo XVII. El revestimiento de madera policromada de las paredes corresponde a la sala de la mansión del hombre de negocios armenio Isa Ibn Butrus, en Alepo. En la sala aparecen temas cristianos como la virgen María con el niño Jesús o un cuadro de la Última Cena, que se combinan con escenas de libros ilustrados persas, descripciones de la naturaleza e inscripciones con textos de salmos, auténtico sincretismo religioso.

Podemos encontrar también bellos Mihrab como este de Kashán (Irán) datado en la última decena del mes de Safar 623 de la Hégira (21 de febrero al 1 de marzo de 1226). Está realizado en cerámica de cuarzo, pintura bajo esmalte y brillo. Una auténtica joya.
 
 Para terminar unos retazos de arte egipcio que también puebla las salas de este increíble museo, pese a que no se destaca en los libros sobre el museo, éste contiene una colección muy digna y bien organizada.

Espero que este primer acercamiento a este museo único pique vuestra curiosidad os prometo más.
Fotos JV y Eugenia
JV