lunes, 23 de junio de 2014

Montségur: El Pog de los faydits (El Peñón de los proscritos). El catarismo y su trágico final.



El Pog de Montségur es un enclave que se encuentra a 1207 metros de altitud y domina el llamado País de los Olmos. A comienzos del siglo XIII la comunidad cátara de Languedoc pide a Raymond de Péreille rehabilitar el castillo y preparar la defensa para el ataque de los Cruzados. Montségur se convierte en sede de la iglesia cátara y refugio de los proscritos (faydits), aquellos señores que habían sido desposeídos de sus tierras. De esta forma al castillo, que sirve de defensa, queda adosado un castrum, pueblo cátaro colgado en la falda del pog. En este lugar llegaron a vivir 600 personas.
 El entorno resulta espléndido, bosques de olmos, pinos y otras especies reconfortan la mirada. Los Pirineos marcan esta tierra de Oc llena de belleza e historia.


 La fortaleza domina este paisaje lleno de una amplitud cromática que completa un entorno lleno de posibilidades.


Eso sí, la subida es para aficionados a las piedras. Aunque el esfuerzo se ve ampliamente recompensado:




Poco a poco la mole del Castillo se va aproximando:
 Y como todo, con esfuerzo y voluntad, se consigue

 Los restos son importantes y llegar aquí supone haber cumplido un sueño, tantas veces recordado.La primera vez cuando leí, la historia del fin del mundo de Vargas Llosa que años después me recordó los sucesos del Prat de Quemands.  


Para ser conscientes de los que Montségur supone, nos tenemos que remontar a 1208, fecha del asesinato, cerca de Arles, de Pierre de Castelnau, legado pontificio. El papa Inocencio III desencadena entonces una cruzada contra los herejes. Esta cruzada se desarrolla en dos períodos, que se conocen bajo el nombre de la guerra contra los Albigenses. Con la masacre de Béziers (20.000 victimas) se inicia en 1209 un serie de trágicos acontecimiento que se alargan durante 30 años y que llenaran de sangre y fuego una parte importante de la Occitania.
En la noche del 28 de mayo de 1242, once inquisidores a su paso por Avignonet son asesinados por un comando de faydits llegado especialmente de Montségur. Esto llevará al final de la iglesia cátara y de este lugar. El Rey manda a Hugues des Arcy, un asedio contra Montségur, este durará 10 meses. El primero de marzo de 1244 fracasa un intento de salida de los asediados y el 2 de marzo tiene lugar la rendición de la plaza. Se acuerda una tregua de 15 días al cabo de la cual los cátaros tendrán que elegir entre abjurar de su fe o morir en la hoguera.
 En este lugar que hoy nos recuerda un estala, conocido como el Prat de los Quemads, fueron quemados el 16 de Marzo de 1244 más de 220 cátaros. Así terminó, una guerra pero empezó una historia llena de lecturas esotéricas y científicas que aún hoy llaman la atención del viajero. 
Si os preguntáis que fue el Catarismo, os daré una de las muchas lecturas que hoy conocemos. Fue una religión dualista que habría llegado de Asia Menor en el siglo X. Su filosofía se apoya en la permanente oposición entre el Bien y el Mal: el Mal sería el mundo material, mientras el Bien sería por el contrario él de la espiritualidad. De ahí que los Perfectos y las Perfectas observarán una estricta regla basada en la abstinencia sexual y una vida de pobreza.
En contraste con la iglesia católica, que en su mayoría vivía instalada en la riqueza (recordar las escenas y el libro del Nombre de la Rosa), la iglesia cátara, al igual que algunos grupos dentro de la iglesia como los fratichelli, donatistas, pregonan la pobreza y la vida ascética. Tenían, los cátaros, sus propios sacramentos, entre ellos el consalamentum, que a las puertas de la muerte, convierte en cátaro al que lo recibe. 
Se ha escrito mucho sobre este grupo y algunos historiadores han querido ver en otros grupos su continuidad, pero lo que parece más plausible es que la tragedia de Montségur significó la desaparición del catarismo.

viernes, 20 de junio de 2014

domingo, 15 de junio de 2014

Nos vamos al Arqueológico, redescubriendo el MAN


Bueno este curso lo vamos a terminar a lo grande, visitando con los peques el remodelado y casi desconocido por sus estupendas y bellas reformas el ahora llamado MAN. Para nosotros siempre será la vuelta de la Nacional, esto es el Arqueológico. El nuevo museo se vertebra en torno al patio central que llena de luz y dinamismo al nuevo espacio, mucho más racional y con un cambio, en su valor didáctico, realmente encomiable. La única critica sería que los elementos más destacados no están especialmente significados aunque su nueva posición expositiva es realmente interesante.
Os mostraré algunas de las piezas más significativas que veremos el próximo martes, espero que esto os anime aún más a disfrutar de esta extraescolar que será un buen epílogo del curso:
 Nuestra ibérica Dama de Elche, sobre la que todavía todo son incógnitas es una de las joyas del museo. Esta dama, diosa, novia o mujer eminente de nuestro pasado peninsular luce espléndida en el nuevo museo.
 Su belleza y la calidad de los detalles de esta obra singular la dota de una enigmática atracción.
 Las orantes ibéricas dan paso a los restos de nuestras culturas más autóctonas.
 Nuestra alada Dama de Baza, nos recibe con todo su ajuar y nos muestra una identidad cultural peninsular, llena de sincretismo pero con algo esencialmente peculiar de la Península.

Este sepulcro ibérico del I a d C, con forma de torre conocido como el Pozo Moro de Chinchilla (Albacete). Nos muestra la peculiaridad del arte ibérico con estos leones protectores que quieren saltar para defender su legado. Sus concomitancias hititas, que no son ajenas a otras representaciones que podremos ver en el museo, nos muestra la peculiaridad de este arte desarrollado en la Península (período orientalizante de Tartessos) antes de la llegada de las grandes culturas del Mediterráneo.  

 No obstante, no sólo de arte ibérico vive el hombre, y también veremos algo de esa cultura que tanto os encandila, la egipcia, de la que el museo tiene muestras lo suficientemente significativas.
Si nos queda tiempo y algo de fuerza, bajaremos para ver una preciosa exposición temporal dedicada al Tesoro de la fragata Mercedes y de las circunstancias que provocaron su hundimiento. Será un sugerente final perfectamente ambientado y muy didáctico.
Espero que lo disfrutéis.
JV

lunes, 2 de junio de 2014

La Transición ha concluido: Juan Carlos I abdica.



Este podría ser el título de uno de los contenidos fundamentales de los temas que hemos valorado este año. Hoy es un día histórico que cierra un proceso de construcción de nuestro Estado democrático y que culmina una evolución política, social y económica que comenzó tras la muerte del Dictador.
Es indudable la contribución de Juan Carlos I a la consolidación democrática, pero también es necesario comprender que el modelo de transición hacia esa democracia fue de continuidad con la herencia recibida del franquismo y que esa democratización del país ha implicado muchas renuncias y lo que es peor el olvido, cuando no la ocultación de hechos que deberían haber sido reparados en estos treinta y nueve años de reinado.
En consecuencia, es imprescindible abrir un nuevo período histórico que pasa indefectiblemente por una reforma constitucional que recoja las necesidades de este nuevo tiempo y repare de forma definitiva las heridas territoriales, políticas y sociales que no han sido solucionadas con nuestra actual Carta Magna.
La Constitución, al igual que el monarca, han cumplido una misión histórica pero no han podido solucionar los retos de una sociedad que recientemente ha demandado cambios profundos que terminen con las grandes brechas del sistema (corrupción generalizada, falta de reparación de la memoria histórica, impunidad, dualidad judicial que pone en cuestión la igualdad ante la ley, el problema territorial y de adecuación de un estado realmente federal que responda a la diversidad de nuestro país, quiebra socio económica que ha implantado una dualidad insostenible, reforma de nuestro modelo productivo, sistema electoral caduco e inoperativo  y un largo etcétera).
Es por ello, que resulta un momento oportuno para abrir debates y refundar desde la madurez democrática un nuevo tiempo para nuestro país, donde es imprescindible contar con la opinión del pueblo soberano que debe decidir hacía donde queremos ir y con quien queremos ir.
Podríamos leer la abdicación como la necesidad de un cambio en profundidad del modelo de Estado, dejando el camino a las nuevas necesidades del país, el propio monarca ha hablado de un nuevo tiempo y es por ello que los monárquicos deberían abordar el mensaje y abrir el debate.
Sin duda, estamos viviendo un año histórico con profundos cambios en nuestras estructuras sociales, políticas, económicas e institucionales. Demos una oportunidad a la esperanza y la posibilidad de que el pueblo, definitivamente mayor de edad, decida.
Si nos aferramos al inmovilismo y no somos capaces de comprender que estamos ante un cambio histórico de modelo, habremos perdido una oportunidad de transformación que nuestro país necesita para poder avanzar.
JV