lunes, 5 de marzo de 2012

Tema 14: La crisis del Estado Liberal. La Segunda República y la Guerra Civil

14.1 Panorama general del reinado de Alfonso XIII. Intentos de modernización. El Regeneracionismo. Crisis y quiebra del sistema de la Restauración. La Guerra de Maruecos. La dictadura de Primo de Rivera


Panorama general del reinado de Alfonso XIII
En 1902, Alfonso XIII, llega a la mayoría de edad y empieza su reinado efectivo, se intenta de forma clara la modernización del sistema político. Sin embargo, el miedo a aceptar los riesgos políticos que conllevan la verdadera participación democrática mantuvo el sistema, que no se consiguió reformar, y esto llevo a su quiebra definitiva.
El reformismo dinástico, tiene su base en la falta de liderazgo dentro de los partidos que apoyan la dinastía. Además llegan al poder Antonio Maura (conservador) y José Canalejas (liberal), ambos influidos de forma importante por el regeneracionismo que planteaba proyectos de reforma para salir del sistema anterior.
Maura y su gobierno van a impulsar entre 1907 y 1909, un vasto proyecto de reformas que el mismo denomino la “revolución desde arriba” que pretendía la formación de una clase política que tuviera el apoyo social de las llamadas “masas neutras”. Su política tenía cuatro elementos claves:
 Un gobierno eficaz que acabará con la vieja casta caciquil y que a su vez impidiera que las clases populares adquirieran excesivo protagonismo. Esto implicaba una mayor independencia del poder ejecutivo en relación con la Corona.
 Una reforma electoral (1907) que no acabó con el viejo sistema, ni lo democratizo pero consiguió que el fraude electoral fuera más difícil.
 Una política social, que incluyó la creación del Instituto nacional de previsión y la Ley del descanso dominical.
 Integración del catalanismo en este proceso, concediendo más autonomía a ayuntamientos y diputaciones, reconociendo las regiones (Proyecto de Reforma de la Administración social).
A partir de 1910, el gobierno liberal de José Canalejas, intento profundizar en el proceso de reformas intentando una modernización de la vida política con una serie de iniciativas políticas:
 Intento de separación iglesia-estado, buscando vías para la financiación de la iglesia que no fueran las arcas estatales, ante la negativa de la Santa Sede se promueve la Ley del Candado (1910), que intentó limitar la fuerza de la órdenes religiosas en España y limitar el establecimiento de otras nuevas.
 En fiscalidad sustituyó el impuesto de consumos, por un impuesto progresivo sobre las rentas urbanas, lo que provocó la protesta de las clases acomodadas (el gran problema entre impuestos indirectos, menos sociales y los directos, más sociales si son progresivos).
 En políticas sociales, se promulgó la Ley del reclutamiento, que era sólo obligatorio en tiempos de guerra y se suprimió la redención en metálico. Se estableció también una normativa sobre las condiciones laborales de las mujeres.
 Los guiños al catalanismo fueron aquí más fuertes con la elaboración de la Ley de Mancomunidades que aceptaba la unión de las Diputaciones.

La oposición
Esta sufrió una profunda reestructuración en planteamiento y en lideres, al ser conscientes de no haber sabido canalizar el descontento popular por el 98, y acabar con la hegemonía de los partidos dinásticos.
El republicanismo pese a ser minoría parlamentaria, fueron una importante fuerza de oposición. En 1903 para unir al republicanismo se crea Unión Republicana que pretendía aglutinar a todas las fuerzas entorno a Salmeron, consiguieron un gran resultado electoral ese mismo año pero las disidencias les llevó al declive. Una de las mayores discrepancias las protagonizó Alejandro Lerroux, quien en 1908, crea un grupo propio el Partido Radical, con un discurso muy demagógico, anticlerical y supuestamente revolucionario se atrajo a las clases populares de Barcelona. Pero la Semana Trágica le hizo moderar su discurso e ideario y trasladarse a Madrid. Muy similar a este movimiento es el blasquismo de Vicente Blasco Ibáñez que llegó a controlar el Ayuntamiento de Valencia.
El PSOE, colaboró con las fuerzas de izquierda (sin renunciar a su ideario revolucionario) y pacto una alianza electoral menos con Lerroux, conformando una coalición republicano-socialista que en 1910 consiguió un diputado socialista en el Congreso: Pablo Iglesias.

Crisis y quiebra del sistema de la Restauración
Estamos ante un proceso que tiene una importante complejidad ya que combina diferentes elementos que confluyen para acabar con el sistema.
Por un lado tenemos una política colonial errónea que llevo a España y sobre todo a los militares a plantear que era necesario participar en el proceso imperialista por cuestiones de prestigio internacional y de desarrollo económico (minas de fosfatos, ferrocarril), máxime tras el fracaso del 98.
Con la Conferencia de Algeciras de 1906 y el Tratado Hispano-francés (1912), España entró en el reparto de zonas de influencia en el norte de África. España fue utilizada por Gran Bretaña contra Francia al hacerla participe del protectorado franco-español en Marruecos. A España se le concedió una franja en el norte, el Rif y un enclave en la costa atlántica (Ifní (frente a las Canarias, en la Costa sur de Marruecos y Río de Oro, en el Sahara, frente a Villa Cisneros (hoy Dajla)).
Esta política llevo a enfrentamientos armados con los rifeños (que incluyen alguna derrota importante como la del Barranco del Lobo) que provocaron la movilización de reservistas muchos con familias y provocó una gran impopularidad de este conflicto que nos resultaba muy ajeno.
De hecho la movilización de tropas para la guerra en 1909, va a provocar que el 18 de Julio al intentar embarcar tropas para Marruecos se produjera un levantamiento popular en Barcelona conocido como la Semana Trágica, que se convirtió en un movimiento antimilitarista pero también con un gran rechazo a la hegemonía social y cultural de la iglesia que llevo a un estallido de luchas en las calles protagonizados por republicanos, socialistas y anarquistas con enfrentamientos armados y la quema de 80 establecimientos religiosos, ante estos hechos se declaró el estado de guerra y los disturbios fueron sofocados por los militares.
Las consecuencias fueron varias en primer lugar una gran presión internacional sobre el gobierno de Maura que apoya las tesis de liberales y republicanos sobre la virulencia y arbitrariedad de la represión posterior y que llevo a la caída del gobierno y a que los liberales llegaran y se hicieran con el poder con Canalejas.
En Cataluña supuso la crisis de la Liga Regionalista (derecha catalanista), conformándose un nacionalismo republicano y de izquierdas que se concretó en la fundación de la Unión Federal Nacionalista Republicana en 1910. Esto llevó a una unión de Republicanos y Socialistas y a que muchos republicanos abandonaran las tesis republicanas radicales (Lerroux), pasando a engrosar las filas del anarcosindicalismo.

Otro elemento clave fue la influencia en el país de dos acontecimientos internacionales la Primera Guerra Mundial y la Revolución Soviética de 1917.
La Primera Guerra Mundial situó a España en su cruda realidad internacional, la neutralidad frente al conflicto que apoyaron todos los partidos menos Lerroux, fue un posicionamiento fruto de nuestro secular aislamiento internacional pero también la consecuencia de nuestra falta de importancia política y militar para convertirnos en un aliado deseado por las potencias en conflicto.
La neutralidad favoreció una expansión económica y España se convierte en una gran suministradora de productos industriales y agrarios, esta situación en general beneficiosa para el país trajo como consecuencia un proceso de gran inflación que provocó problemas en los grupos más desfavorecidos de la sociedad. Baste como ejemplo que entre 1914 y 1919, el precio de los productos de primera necesidad se duplicaron y el trigo aumento un 72% en esos años.
Podemos afirmar que esta expansión económica fue muy especulativa y no supuso una mejora de los sistema productivos, además significo el empeoramiento del nivel de vida de los asalariados, ya que la inflación no se vio compensada con el aumento de los salarios los que supuso una perdida del nivel de vida de entre un 15 y 20%, lo que provocó huelgas (212 huelgas en 1914 y 463 en 1918).En el plano político el impacto de la Gran Guerra, fue también significativo.
 La Revolución Rusa y la llegada de un partido obrero al poder por métodos revolucionarios, alentaron y consolidaron a las organizaciones obreras que ahora tenían un modelo a seguir. Esto también provocó mucho miedo en la burguesía y en la perdida de sus privilegios que les llevo a una fuerte represión del movimiento obrero (el pistolerismo). La guerra supuso un gran aumento de la conflictividad social.
Pero además la guerra supuso el cambio de las fronteras de Europa y el nacimiento de nuevos países influenciados por la doctrina Wilson que propugnaba el reconocimiento del derecho de autodeterminación de los pueblos. Estos cambios alentaron los nacionalismos catalán y vasco fortaleciendo sus posturas a favor de conseguir mayor autonomía y estimularon posturas todavía más radicales como las de Francesc Macià que propugnaba el Estado Catalán, con objetivos claramente independentistas.

Todo este panorama internacional va a desembocar en tres grandes crisis que significaron el fin del sistema:
o Crisis militar: Un ejército con numerosos oficiales, donde priman los hechos de guerra y sitúa a los africanistas sobre los que trabajan en la Península, y a los que la inflación había llevado a tener unos muy bajos salarios. Esto llevó a la creación de las Juntas de Defensa que pedían al gobierno mejoras salariales y una política de ascensos por antigüedad. Esto hizo pensar que algunos sectores del ejército apoyarían reformas profundas pero se equivocaban. Era una defensa de intereses sectarios y no sociales.
o Crisis política: El gobierno del conservador Dato, ante la situación de crisis, suspendió las garantías constitucionales, clausuró las Cortes e impuso la censura de prensa. Esto provocó la creación de la Asamblea de Parlamentarios catalanes (5 de Julio de 1917), que pedían unas cortes constituyentes que reestructuran el estado sobre la base de la descentralización. Esta iniciativa no tuvo los apoyos esperados pero radicalizó las posturas de regionalistas, republicanos de izquierda y desencadenó un movimiento de huelgas que puso en guardia a la burguesía que gira hacia posturas más derechistas.
o Crisis social: Esta situación llevo a un fortalecimiento muy importante del movimiento obrero y sindical provocado por el descenso de los salarios reales. Con grandes movimientos huelguísticos en 1916 que llevaron a un manifiesto conjunto de CNT y UGT, amenazando al gobierno con una Huelga General, que no acabaría hasta el nombramiento de un gobierno provisional que convocará Cortes Constituyentes. Fue este un movimiento urbano (sin concurso de los sectores campesinos) y que el gobierno solventó con represión e imponiendo la ley marcial.
Toda esta situación no llevó al final del sistema de Restauración que aún duraría 5 años, pero el régimen entró en descomposición y supuso un gran desgaste para el sistema. Este perduró algo más debido a la heterogeneidad y falta de unidad de la oposición que no actuó de forma conjunta. Pese a todo la falta de democratización y la postura inflexible ante los cambios sociales provocarían la caída del sistema en 1923.

La caída definitiva del sistema (1918-1923)
Tras la guerra se vuelve al turno dinástico, turnándose conservadores y liberales en el gobierno. Entre 1918 y 1923 el sistema se reveló muy inestable: 10 gobiernos con menos de un año en el poder. Se convirtió en habitual recurrir a las medidas de excepción, la suspensión de las garantías constitucionales y la clausura del Parlamento. Ante esta situación el ejército se convierte en un gran protagonista y en la única solución para salvar la monarquía.
En la oposición, republicanos y socialistas no consiguen llegar a un acuerdo para tener un objetivo común y el Partido Radical de Lerroux, gira hacia posiciones conservadoras. El Partido reformista de Melquíades Álvarez, se aleja de posturas republicanas y se acerca a la “izquierda” dinástica (liberales). El partido socialista incrementa su afiliación y su fuerza electoral: en 1920 obtiene en las municipales 578 concejales. Esta situación llevó a sus lideres Julián Besteiro e Indalecio Prieto a optar por el parlamentarismo y por un política reformista y moderada. Pero la Revolución Rusa creo muchas controversias dentro del Partido con sectores partidarios de apoyar al régimen bolchevique e ingresar en la III Internacional, este grupo abandona el partido en 1921 y funda el Partido Comunista de España, con escasa influencia nacional y con núcleos activos en Vizcaya y Asturias.

Esta última situación nos permite abordar otro elemento esencial en el fin del sistema: la conflictividad obrera y el llamado pistolerismo.
La fuerza de los sindicatos obreros era imparable CNT pasa de 15000 afiliados en 1915 a 700.000 en 1919. Esto llevó a la creación de Sindicatos Únicos de Industria (que sustituyen a los antiguos de oficios), y a reafirmar que el elemento sustancial era la negociación directa entre patronos y obreros prescindiendo de las fuerzas políticas y del Estado.
En Andalucía la situación de pobreza secular y el aumento de precios unido a la Revolución Soviética, llevo a lo que se conoce como el Trienio Bolchevique (1918-1921), los anarquistas impulsaron revueltas campesinas con ocupación de tierras y control de los municipios por los comités de huelga. Estos movimientos fueron reprimidos por los militares con la declaración de estado de guerra y la persecución de sus líderes.
En Barcelona, en 1919 se inicia la huelga en La Canadiense (empresa eléctrica), que consiguió paralizar la actividad industrial de la ciudad en un 70 %. Los huelguistas triunfaron consiguiendo la readmisión de los despedidos, aumentos salariales y la jornada de 8 horas. Pero no se liberó a los detenidos y esto llevo a un cierre patronal y a la represión contra los sindicatos. Esto radicaliza a empresarios y sindicatos, dando lugar a lo que se conoce como el pistolerismo.
Este debe entenderse como el proceso según el cual algunos grupos anarquistas deciden pasar a la acción directa con atentados contra patronos y fuerzas de seguridad. Esto grupos son muy violentos cabe destacar el de Los Solidarios con Durruti, Oliver y Ascaso entre sus integrantes que se forjaron un dolorosa reputación que fue respondida por la creación por los empresarios de la Federación Patronal que contrataba pistoleros a sueldo para matar sindicalistas y que practicaron el llamado lockout, cierres patronales para acabar con las reivindicaciones.
En esta suerte de locura colectiva también participó el gobernador civil de Barcelona, el general Martínez Anido que apoyo a los pistoleros de la patronal y puso en práctica la llamada Ley de Fugas. En el período (1923-1926), se produjeron 800 atentados con 226 victimas mortales, la situación de descontrol llevó al asesinato por militantes cenetistas del presidente del gobierno Eduardo Dato en 1921.
Es evidente que el desgobierno y la falta de un estado incapaz de controlar esta situación hacia previsible un cambio en la política del país y marcaba el fin de una época.

La Guerra de Marruecos
Es la clave final para entender la caída del sistema de la Restauración en España. El Protectorado sobre Marruecos era una empresa de escaso valor económico. El único interés para el mantenimiento de este enclave colonial era una cuestión de prestigio para la monarquía que no para las clases populares que estaban en contra de una nueva guerra colonial. Para el ejército, Marruecos también era un problema ya que los ascensos por méritos de guerra que obtenían los destinados en África, les hacía estar en conflicto con los peninsulares.
Tras la 1º Guerra Mundial se reiniciar las acciones militares en la zona con algunas intervenciones satisfactorias en la zona de Ceuta y Tetuán. Pero en la zona oriental en la zona de las Cábilas, los problemas se suceden y el intento de ampliar la zona de Melilla con nuevas posesiones en el Rif, se convierte en una gran derrota la del Annual con 13000 bajas entre los españoles.
Esta derrota puso de manifiesto la deficiente organización de nuestro ejército y tuvo consecuencias políticas serias. Así la derrota se unió a la gran impopularidad de la empresa marroquí y la campaña de la prensa contra las acciones militares llevo a la crispación de la opinión pública. El gobierno tuvo que dimitir y los militares, al verse abandonados por los políticos, ahondaron en sus posiciones antigubernamentales.
El nuevo gobierno de Maura pidió a las Cortes un informe parlamentario sobre las actuaciones políticas y militares en el Annual. El informe conocido como el Expediente Picasso, provocó fuertes debates y la oposición frontal del ejército que veía como era posible que se derivasen responsabilidades a los mando militares (al parecer el general Silvestre, buen amigo del monarca, había actuado en el Annual sin tomar las precauciones debidas antes de atacar). Esto llevó a los socialistas a situar el debate en un acoso contra el ejército y el Rey insistiendo en su incapacidad para actuar con criterio. La situación llego a tal extremo que los militares decidieron actuar por la fuerza para que el expediente no viera la luz y así fue: el Golpe de Estado de Primo de Rivera lo impidió.

La dictadura de Primo de Rivera.
El 13 de Septiembre de 1923, el General Miguel Primo de Rivera, se rebela contra la legalidad constitucional y declara el estado de guerra, exigiendo que el gobierno pasara a los militares. Lo más grave es que el Rey, le encomienda forma gobierno, legalizando el golpe.
La dictadura se prolongó durante 7 años con dos formas de gobierno un Directorio Militar (1923-1925) y el Directorio Civil (1925-1930). El primero intentó ser un gobierno interino que solucionará los problemas del país devolviéndolo a la normalidad. Sin embargo en el segundo período se intento institucionalizar el régimen, intentando atraerse al pueblo con medidas económicas y sociales que le dieran continuidad.
El golpe se justificó en la necesidad de crear un nuevo sistema que sustituyera al régimen constitucional que estaba bloqueado y desprestigiado y que había llevado al país a una situación de peligro de revolución social (miedo a la Revolución Rusa). Su mensaje de regeneración del país y tremendamente populista recuerda en mucho los planteamientos fascistas que estaban calando en la sociedad europea (Mussolini).
En el Manifiesto inaugural se detallan las ideas que se pretendían: limpiar el país de caciques y acabar con el bandidaje político, acabar con la indisciplina social y con las amenazas a la unidad nacional.
Recientes teorías de algunos historiadores apuntan a que más que acabar con el viejo régimen lo que Primo de Rivera intentó evitar es que el régimen se democratizase y por fin se llevará al país hacia su definitiva modernidad. Se trataría de un nuevo freno al avance protagonizado por ese sector finisecular de nuestro espectro sociológico que pretendía mantener sus intereses sociales y económicos.

La reorganización del Estado
Se trata de un sistema dictatorial que empezó por suprimir el régimen constitucional, disolver las cámaras, cese de autoridades civiles y prohibición de actividades de partidos políticos y sindicatos. Se militariza la sociedad y se reprime con contundencia al obrerismo radical (cenetistas y comunistas)
En el ámbito de la regeneración política, se crea el Estatuto Municipal y el Provincial, que provoca la disolución de los Ayuntamientos. Los municipios serán regidos ahora por juntas de vocales asociados, integradas por los mayores contribuyentes de cada localidad, que serán nombrados por el Gobernador Civil. Todo quedó en un cambio de caciques en función de su mayor o menor relación con los militares.
Se crea un partido único como correa de transmisión del régimen Unión Patriótica, cuyos miembros provienen sobre todo del catolicismo más radical, funcionarios de la administración y caciques rurales (relegados en el sistema anterior).
En el plano internacional la cuestión de Marruecos fue prioritaria para el régimen que con el apoyo de Francia consiguió una gran victoria con el desembarco de Alhucemas en 1925, que va a permitir a España a partir de 1927 la ocupación efectiva de todo el Protectorado.
Con esto el régimen se sintió consolidado e intento durante el Directorio Civil, institucionalizar el régimen con la creación en 1927 de la Asamblea Nacional Consultiva y con la realización de un plebiscito que legalizará la política interior y exterior. Se creó así un sistema corporativo y autoritario donde las referencias democráticas fueron nulas.

Política económica y social
La dictadura se beneficia de una magnífica coyuntura económica internacional, los locos años 20. Se estableció una política nacionalista dirigida por el Estado con un fuerte dirigismo de las inversiones y donde se dio un gran impulso al desarrollo industrial de los sectores de bienes de inversión. Esencialmente se fomentó las obras públicas (ferrocarril, carreteras y planes hidroeléctricos). Se promulgo un decreto de protección de la industria nacional con ayudas estatales para competir en el exterior y se concedieron grandes monopolios como el de teléfonos a la Compañía Telefónica Nacional de España y la creación de CAMPSA encargada de la importación, refinado y distribución del petróleo.
Esta política lejos de dinamizar la economía real del país, llevó a un aumento drástico del déficit presupuestario y provocó un alto endeudamiento del estado que se multiplicó por 7 entre 1924 y 1927.
En la línea de los incipientes regimenes fascistas europeos, la intervención en el mundo del trabajo se concentró en evitar conflictos sociales y en crear un clima de paz social y laboral. Para ello se crea la Organización Corporativa Nacional, que organizaba a trabajadores y empresarios en base a sus profesiones, reglamentando las condiciones de trabajo, los salarios y en su caso mediando a través del arbitraje en sus conflictos. Estos comités fueron apoyados por la UGT, si bien la CNT que era una organización prohibida fomentaba la existencia de sindicatos libres.

La oposición a la Dictadura y la caída del dictador
La oposición a la Dictadura estaba integrada en su gran mayoría por los líderes de los antiguos partidos turnistas, los republicanos, los comunistas, los anarquistas y algunos sectores del ejército. Además todos los intelectuales de cualquier ideológica se opusieron al régimen.
Las acciones contra el gobierno se concretaron en asonadas militares promovidas por los antiguos partidos del turno, como la sanjuanada en junio de 1926. Los republicanos promovieron la llamada Alianza Republicana que consiguió unir a las diferentes facciones y que instigo campañas de desprestigio sobre todo en el extranjero. Pero serían los intelectuales los que más daño hicieron a la Dictadura, figuras de la talla de Unamuno, Ortega, Blasco Ibáñez o Menéndez Pidal, fueron muy críticos con el dictador y promovieron muchos manifiestos contra él, lo que provoco falta de apoyo social a la dictadura y algunas revueltas estudiantiles muy significativas.
La CNT ya de por sí contraria al régimen tuvo una escisión que proponía la insurrección popular, formándose a partir de 1927 la FAI (Federación Anarquista Ibérica), esta radicalización también llegó al PSOE que abandonó a partir de 1929 su postura conciliadora con el régimen propugnando abiertamente el cambió hacia la República.
La política centralista de Primo de Rivera agudizó también la cuestión catalana, así la liquidación de instituciones como la Mancomunitat en 1925, la prohibición del uso público del catalán, la sardana o el cierre del campo de fútbol del Barca, provocaron que partidos afines a la Dictadura como la Liga Regionalista le quitarán su apoyo. No obstante el hecho más rocambolesco de este período fue el intento de invadir España por el nacionalista Francesc Macià en 1926.
Toda esta situación puso de manifiesto que la Dictadura no había conseguido unir a los diferentes grupos conservadores y ni siquiera conciliar las posturas monárquicas civiles y militares que permitieran la restauración de una monarquía constitucional de viejo cuño. De hecho la Monarquía que había apoyado la Dictadura como vía de transición, también perdió la confianza en el Dictador y le obliga a dimitir en enero de 1930.
La solución de la dictablanda del general Berenguer no funcionó, ya que las reformas no llegaban y la oposición comienza a organizarse de forma efectiva. En el Pacto de San Sebastián (Agosto de 1930), los republicanos, los catalanistas de izquierda y el PSOE llegan a un acuerdo para promover un comité revolucionario que acabará con la monarquía y diera paso a la II República.
En febrero de 1931, el último gobierno de la Monarquía dirigido por el almirante Aznar, convoca elecciones municipales, pero estas se convierten en mucho más, tras ocho años sin elecciones libres estos comicios se convierte en un plebiscito para mantener o acabar con la Monarquía y tras los resultados del 12 de Abril de 1931, se proclama la II República el 14 de Abril de 1931.

14.2 La Segunda República: La Constitución de 1931
La República se proclama el 14 de Abril de 1931. La república suscito grandes esperanzas en la vida política española al aglutinar en ella las expectativas de cambios y reformas tantos años pospuestos.
No obstante debemos tener en cuenta que la República nace en un periodo complejo por las circunstancias internacionales e internas:
En el plano internacional estamos ante un periodo donde se ha producido la más grave crisis del capitalismo hasta ese momento: el crack del 29. Esta crisis había ahogado las esperanzas de que la democracia burguesa fuera la mejor forma política de abordar el sistema económico capitalista, bien al contrario se había verificado que sólo un estado fuerte e intervencionista en la economía podía solucionar la situación (New Deal americano y teorías keynesianas). Esto conllevo el ascenso y consolidación de regímenes autoritarios: fascismos o dictadura del proletariado en la URSS.
En el plano interno: los apoyos de la República son esencialmente clases medias con un nivel de formación e información y el obrerismo más moderado, pero también tuvo desde sus inicios enfrente a sectores radicales de la izquierda (anarquistas) y a todo el espectro conservador más radical muy proclive a posiciones monárquicas y que no valoraban las propuestas que pudiera hacer incluso la derecha republicana sino que simplemente eran antirrepublicanos.
Nuevamente surgen los viejos problemas estructurales y endémicos del país: falta cultura democrática, inestabilidad política (posturas intransigentes y poco conciliadoras de todos los grupos, no existe una dinámica de consenso y respeto de la discrepancia civilizada), conflictividad social animada por los grupos más extremos tanto de derecha como de izquierda y un peso excesivo del ejercito en la política nacional.

Proclamación y período constituyente
Realmente las elecciones municipales fueron ganadas por los concejales monárquicos, el problema fueron las grandes ciudades donde los republicanos arrasaron: En Madrid consiguieron el triple de los votos y en Barcelona en cuádruple. Esto hace que la República nazca con un problema de base, es un fenómeno urbano vinculado a clases medias informadas y apoyada por obreros, sobre todo industriales.
La proclamación espontánea de la República en diferentes ciudades y localidades empezando en Eibar llevó a Alfonso XIII a suspender su potestad real y decidió abandonar el país.
 Texto:
Las elecciones celebradas el domingo me revelan claramente que no tengo hoy el amor de mi pueblo. Mi conciencia dice que ese desvío no será definitivo, porque procuré siempre servir a España, puesto el único afán en el interés público hasta en las más críticas coyunturas. Un Rey puede equivocarse, y sin duda erré yo alguna vez; pero sé bien que nuestra Patria se mostró en todo momento generosa ante las culpas sin malicia. Soy el Rey de todos los españoles y también un español. Hallaría medios sobrados para mantener mis regias prerrogativas, en eficaz forcejeo contra quienes las combaten. Pero, resueltamente, quiero apartarme de cuanto sea lanzar a un compatriota contra otro en fratricida guerra civil. No renuncio a ninguno de mis derechos, porque más que míos son depósito acumulado por la Historia, de cuya custodia ha de pedir un día cuenta rigurosa. Espero a conocer la auténtica y adecuada expresión de la conciencia colectiva, y mientras habla la nación suspendo deliberadamente el ejercicio del Poder Real y me aparto de España, reconociéndola así como única señora de sus destinos.También ahora creo cumplir el deber que me dicta mi amor a la Patria. Pido a Dios que tan hondo como yo lo sientan y lo cumplan los demás españoles. Publicado en ABC 14 de Abril de 1931, Comunicado de Alfonso XIII a la Nación.

En Madrid el comité Revolucionario Republicano se dirige a la Puerta del Sol, toman posesión del Gobierno y proclaman la República, en medio del entusiasmo popular (si os fijáis el proceso es similar a otros anteriores, ante el vacío de poder dejado por el Rey se toma el poder, inicialmente sancionado en las urnas).
l gobierno provisional aúna todas las sensibilidades:
 Derecha Liberal republicana (Maura y Alcalá Zamora)
 Republicanos de Izquierda (Manuel Azaña)
 Republicanos radicales (Lerroux (Derecha) y Martínez Barrio (Izquierda)
 Socialistas (Largo Caballero e Indalecio Prieto)
 Nacionalistas catalanes (Nicolas d’Olwer) y Galleguitas (Casares Quiroga)
Quedan fuera: Derecha monárquica, Nacionalistas vascos y obrerismo radical (comunistas y anarquistas)
Este gobierno provisional y los siguientes pasos que se dieron son fruto del Pacto de San Sebastián: este preveía elecciones a Cortes Constituyentes para legitimar el sistema y estas se convocan para el 28 de Junio.
No obstante el gobierno provisional toma medidas por Decreto que no pueden esperar a la Constitución:
1. Reforma agraria
2. Reforma del ejército
3. Inicio de negociaciones de autonomía con Vascos y Catalanes.
Pronto surgen los primeros conflictos, huelgas en Sevilla, Asturias y Barcelona, animadversión de los empresarios por las medidas sociales y de los propietarios agrarios ante la reforma además de oposición de buena parte de la Iglesia Católica (lo que llevo a acciones inaceptables del anticlericalismo popular, como la quema de iglesias y conventos). Las posturas se radicalizan en exceso.

La Constitución de 1931:
Las elecciones de junio las ganó la coalición republicano-socialista quedando la derecha en una poca representativa minoría parlamentaria (que no era reflejo sociológico del país). Esto se debió a un vuelco en el panorama político del país, los partidos tradicionales no tenían las bases que movilizaran al electorado (acostumbrados al caciquismo) y se impusieron los partidos con militancia real y capaces de movilizar el voto: “Podemos afirma que por fin la política había calado en la población española”.
La Constitución del 1931 tuvo un marcado carácter democrático y progresista, definía al Estado español como “una república de trabajadores de todas las clases”, resaltando así la voluntad popular. La Constitución establecía los siguientes principios:
1. El Estado se configuraba de forma “integral” pero se aceptaba la posibilidad de constituir gobiernos autónomos en algunas regiones.
2. El poder legislativo residía plenamente en las Cortes, constituidas por una sola cámara y cuyas atribuciones estaban por encima de las demás instituciones. El poder ejecutivo recaía en el Consejo de Ministros y en el presidente de la República, elegido por el Congreso de los Diputados y por unos compromisarios, mientras sus competencias estaban restringidas y siempre bajo el control de la Cámara. El poder judicial se confiaba a unos jueces independientes.
3. Se preveía la posibilidad de expropiación forzosa de cualquier tipo de propiedad por causa de utilidad social, mediante indemnización, así como la opción de nacionalizar los servicios públicos (gran novedad y situación peligrosa para muchos)
4. Presentación de una amplia declaración de derechos y libertades, extendida a temas económicos y sociales. Establecía el voto desde los 23 años y por primera vez se concedía el voto a las mujeres. Se declaraba la separación de la Iglesia y el Estado, se reconocía el matrimonio civil y el divorcio. También se expresaba la igualdad de todos los ciudadanos ante el derecho a la educación y el trabajo.
Su problema de base es que no fue una Constitución consensuada sino que existieron profundas discrepancias en dos aspectos: la cuestión religiosa y la autonómica. El tema religioso llevó incluso a la dimisión de Alcalá Zamora, como jefe de gobierno siendo sustituido por Azaña.

Del bienio reformista al radical-cedista. Reformas y realizaciones culturales.
Bienio reformista (1931-1933)
Las reformas del gobierno de Azaña:
Reforma del ejército:
Se buscaba un ejército profesional y democrático, para ello era necesario reducirlo y actuar contra la macrocefalia del mismo (1 oficial por cada 3 soldados). Buscaba su sujeción al poder civil para acabar con el golpismo e intervencionismo militar que era un mal endémico.
Se fijo la Ley de retiro de la oficialidad, que preveía que los que prometieran respeto al régimen podían retirarse con el sueldo integro. Se cierra la Academia Militar de Zaragoza para acabar con la formación de oficiales innecesarios. Se eliminan las Capitanías Generales racionalizando la estructura de mando y se eliminan elementos del “fuero” militar como los tribunales de honor, Consejo de Justicia Militar y la prensa exclusiva del ejército.
Se redujo el gasto del ejército, pero la reducción presupuestaria no permitió modernizar el material y armamento. Muchos militares vieron estas leyes como una agresión a la tradición y sobre todo creó mucha tensión en los africanistas.

La cuestión religiosa (Reforma)
Se pretendió secularizar la vida social, limitando la influencia de la iglesia en la sociedad:
Medidas constitucionales: No confesionalidad del Estado, libertad de cultos, supresión del presupuesto de culto y clero. Divorcio, matrimonio civil y secularización cementerios. Se suprime a los jesuitas (alegando su dependencia del extranjero, sólo obedecían al Papa) y se nacionalizan sus bienes. Se prohíbe que la enseñanza sea practicada por otras órdenes religiosas. Ley de Congregaciones (Mayo 1933): Limita la posesión de bienes por las órdenes religiosas y prevé su disolución en caso de peligro para el Estado.
Fue la cuestión religiosa el gran problema para la República, al ser fuente inagotable de críticas y de enconamiento social contra ella. La jerarquía eclesiástica se manifestó mayoritariamente antirrepublicana y esto llevo a la expulsión de algunos prelados por no respetar el orden establecido.

REFORMA AGRARIA
El más importante proyecto de la República, ya que la mitad de la población activa (8,5 millones) trabajaba en la agricultura: 2 millones eran jornaleros, 750.000 arrendatarios y aparceros y el resto pequeños y medianos propietarios. Otro dato clave para la Reforma en Andalucía, Castilla y Extremadura el 50 % de la tierra la poseían grandes propietarios. El objetivo era modernizar y hacer productiva nuestra agricultura.
Medidas:
 Proteger a los campesinos sin tierra y a los arrendatarios: Se prohíbe poner fin a los contratos de arrendamiento (sin causas muy justificadas).
 Se establecen salarios mínimos y jornadas de 8 horas laborables en el campo.
 Se obliga a los propietarios a poner en cultivo las tierras aptas para ello.
No obstante la gran reforma se recogió en la Ley de Reforma Agraria, aprobada por las Cortes en Septiembre de 1932:
 Su objetivo clave fue la expropiación de latifundios y asentamiento de campesinos. Se trataba de poner a trabajar el campo:
 Los resultados fueron escasos en número de hectáreas expropiadas y en campesinos asentados (12000 familias entre 1932-34), el motivo era que se trataba de una ley compleja que se aplicó lentamente y con mucha burocracia (era muy garantista) y hubo falta de recursos para expropiar. A esto se unió un rechazo total de los propietarios que utilizaron todos los medios posibles contra la ley (no sembrar, calcinar los campos, atacar a los trabajadores). Esto supuso una gran conflictividad social que incluyó acciones violentas (ocupación de tierras, quema de cortijos y reyertas con la Guardia Civil que no tenía muy clara su labor).

REFORMA AUTÓNOMICA:
En abril de 1931, el líder de ERC, Francesc Macià proclamó la República Catalana dentro de la República Federal Ibérica, pero al final aceptó la Constitución de 1931 y renunció a la independencia a cambio de un Estatuto de Autonomía, que concediera gobierno propio para Cataluña (Generalitat). Se concedió en 1932.
En el País Vasco, el primer Estatuto de Autonomía fue rechazado por ser demasiado conservador y posteriormente cuando se presentó en 1933 será bloqueado por el gobierno de centro derecha. Al final será aprobado en plena Guerra Civil (octubre de 1936).
La oposición a la República se organizó inmediatamente después de su proclamación, promovida por militares nostálgicos de la Dictadura de Primo de Rivera. En agosto de 1932 el General Sanjurjo dio un golpe de estado que fracasó. Pero la derecha se organizó para alcanzar el poder por medios democráticos, participando en Partidos políticos.
No toda la oposición era derechista, los anarquistas más radicales crearon la FAI (Federación Anarquista Ibérica) liderados por García Oliver y Durruti, que deseaban desestabilizar al régimen republicano con huelgas y conflictos constantes, que a veces se saldaban con la muerte de obreros o guardias civiles. El suceso más grave fue la matanza de Casas Viejas (Cádiz) en enero de 1933, que junto con las divisiones en el seno de la coalición de gobierno, provocó la dimisión de Azaña como Jefe de Gobierno y la convocatoria de elecciones generales para noviembre de 1933.

LA REFORMA EDUCATIVA Y LA POLITICA CULTURAL
.La política educativa y cultural de la II República estuvo marcada por la influencia de la institución libre de enseñanza. Su objetivo fue imitar el modelo frances y crear un sistema educativo unificado, publico, laico y gratuito al menos en la enseñanza primaria. La educación se considero un derecho que el estado debía garantizar a todos los ciudadanos para lograr la igualdad de oportunidades. Aunque los recursos presupuestarios resultaban insuficientes la II República hizo un gran esfuerzo en la formación de profesores y maestros, en la construcción de escuelas y en la dotación de becas. Igualmente relevante fue la formación continua y pedagógica de los maestros y la difusión del libro al dotar a las pequeñas localidades de bibliotecas. En el apartado cultural jugaron un papel esencial las Misiones Pedagógicas para extender la cultura a los medios rurales más abandonados, destacando algunos grupos teatrales como la Barraca (Lorca) y el Búho (Max Aub). También se llevaron a cabo experimentos de socialización de la cultura en los medios rurales y obreros como los grupos teatrales universitarios.

El bienio radical-cedista
En las nuevas elecciones celebradas el 19 de noviembre de 1933, la proporción de fuerzas se invirtió respecto a las de junio de 1931, siendo ahora la CEDA el partido con mayor número de diputados, que cuenta con el apoyo de otros partidos de la derecha o del centro. El resultado de las elecciones de noviembre de 1933 produce una amplia mayoría de los partidos de derecha en las nuevas Cortes y es completamente desfavorable a los socialistas y a los republicanos de izquierda.
El nuevo gobierno de dos fuerzas políticas: Alcalá Zamora entregó a A. Lerroux (diciembre 1933-octubre 1934) la Jefatura de gobierno con miembros del Partido Radical y apoyo Parlamentario de la CEDA, un partido aglutinador de la derecha católica. Alcalá Zamora no quería entregar el poder a la CEDA. La CEDA de Gil Robles consiente en no gobernar, en que el gobierno sea del Partido Radical apoyado desde fuera por la CEDA. Por eso se llama al periodo bienio radical-cedista.
El programa de revisión de la Constitución y de revisión de la legislación social crearía diferencias entre estos dos partidos: Radicales y Cedistas y causaron una gran inestabilidad gubernamental. Sus adversarios lo denominan el bienio negro ya que se caracterizó por el conservadurismo político y la anulación de las reformas sociales, económicas y autonómicas del periodo anterior:
-Paralización de la reforma agraria. Se aprobó una ley que era una contrarreforma de la Ley Agraria del bienio anterior. También se deroga 1a Ley de Términos Municipales (prohibía la contratación de forasteros).
-Rectificación de la Legislación laboral: Es anulada la legislación sobre salarios, que sufren un retroceso.
-Bloqueo de los estatutos de autonomía. Prepararon una revisión de la Constitución, en la que se restringían las autonomías regionales. En esta línea, el Estatuto de Cataluña fue suspendido tras la revolución de 1934 y se opusieron a la aprobación del Estatuto Vasco.
-Política de Conciliación con la Iglesia Católica. En materia religiosa, se restablece y aumenta la subvención al clero y la enseñanza religiosa. Se deroga la Ley de Congregaciones con lo que la Iglesia podía volver a las escuelas y recuperar parte de sus bienes.

Efectos de la política de rectificación:
-Los militares se dividen en dos bandos: los de derecha crean la UME (Unión Militar Española), que contactan con falangistas y monárquicos; y los de izquierda fundan la UMRA (Unión Militar Antifascista Republicana), como réplica a la anterior.
-Los partidos políticos se radicalizan, tanto de derecha (la CEDA, se une Falange con la JONS de Ledesma, Acción Popular (JAP con rasgos claramente fascistas. etc.) Como de izquierda (Izquierda Republicana de Azaña; PSOE de Indalecio Prieto y Largo Caballero (más radicales); PCE que busca una alianza de la izquierda contra el fascismo; CNT y la vía de acción revolucionaria y la Ezquerra republicana de Cataluña de Companys.
-El movimiento obrero y el socialismo se radicalizan. Desilusionados los socialistas del ala de Largo Caballero proponían no colaborar con las fuerzas burguesas y pasaron a una oposición cada vez más directa, decidiendo que había llegado el momento de que el proletariado tomara el poder para poner en marcha la revolución socialista mientras los socialistas moderados de Prieto defendían la necesidad de colaborar con la izquierda republicana para estabilizar 1a república y profundizar las reformas.
-Aumento la agitación social, conflictividad y huelgas con el freno de las reformas y la crisis económica.
Efectos de la Radicalización: En octubre de 1934, Gil Robles exige la entrada de la CEDA en el Gobierno, para concluir la "rectificación" reformista. En vista de ello, Samper (presidente del Consejo de Ministros) anuncia a Alcalá Zamora la crisis. Lerroux es elegido jefe de gobierno, el día 4 de octubre, incorpora a tres ministros cedistas que aún lidera Gil Robles. La CEDA gobernó en coalición con el partido radical a partir de octubre de 1934. La entrada de miembros de la CEDA en el gobierno fue interpretada por la izquierda como un camino hacia el fascismo y la reacción no se hizo esperar. La UGT convoco huelgas generales en las grandes ciudades como medio para defender la democracia republicana y el reformismo social. Las huelgas fracasaron por la falta de coordinación del movimiento y por la represión gubernamental que decreto el estado de guerra.

La Revolución de 1934. Las elecciones de 1936 y el Frente Popular.
La revolución de octubre de 1934.
En la noche del 4 de octubre, la UGT y el PSOE (controlado por Largo Caballero), con el apoyo de las Juventudes Socialistas, deciden: pasar a la acción declarando la Huelga General en todo el país para el día 5; a la vez que pretenden alcanzar una "revolución socialista proletaria". Reciben el respaldo de los partidos republicanos en defensa de la Democracia Republicana.
Desenlace:
-En País Vasco, la huelga es dominada pronto. En Madrid también fracasa, siendo detenidos numerosos dirigentes del PSOE. En Cataluña, en Barcelona, es el propio presidente de la Generalitat, Lluis Companys, sucesor de Macià, que había fallecido, el que, el 6/10/1934, proclama el Estat Catalá, dentro de una República Federal Española; rompiendo así el Estatuto de autonomía de Cataluña, lo que equivalía a ponerse al margen de la Constitución, y fracasa porque los anarquistas de la CNT participan escasamente, porque el ejército no se suma y porque el gobierno de la Generalitat se niega a conceder armas a los insurrectos. Es dominada la situación mediante la represión. Son rápidamente derrotados y encarcelados sus dirigentes por lo que el Gobierno suspende el Estatuto de Autonomía de Cataluña.
-En Asturias, los hechos alcanzan mayor trascendencia, dando lugar a la Revolución de Asturias: la primera revolución socialista de España, de carácter obrero. Es una cruenta revolución, la más virulenta y catastrófica de Europa Occidental hasta esa fecha, y el gobierno tiene que afrontar una verdadera guerra para controlar la situación. Los socialistas, ugetistas y cenetistas forman la Alianza Obrera, o UHP (Unión de Hermanos Proletarios). Secundan la Huelga General, y comienza la insurrección en la cuenca minera: asaltan las cuarteles, toman la fábrica de armas de Trubia, cogiendo 30.000 rifles y varias ametralladoras, que les facilitan la toma de Oviedo a la vez que se unen los obreros en Gijón y Avilés, y se constituye en Míeres el Comité Revolucionario (presidido por los socialistas González Peña, Belarmino Tomás y Teodomiro Menéndez). El dominio alcanzará a casi todo el Principado, que se reorganiza de forma revolucionaria: las fábricas son incautadas; controlan el abastecimiento, la sanidad y las minas; crean un ejército proletario...
-El gobierno tiene que enviar unidades militares para dominar la zona. El general López Ochoa, con los regulares y la Legión, desembarcan en Gijón, la toman y marchan hacia Oviedo, que también es conquistada. El 17 de octubre ya está sofocada la rebelión, tras el pacto entre López Ochoa y Belarmino Tomás, miembro del Comité Revolucionario y se rinden todos los mineros el día 19. Los resultados fueron escalofriantes. Represión, condenas a muerte y encarcelamientos masivos.
Consecuencias de la revolución del 34: Precisamente, el tema de la represión divide al PRR y a la CEDA. Incluso, Lerroux y Gil Robles temen que las ejecuciones compliquen la situación (que se conviertan en mártires). Alcalá Zamora impone el indulto de los jefes militares de la insurrección de la Generalidad de Cataluña. Y de esa forma el gobierno tampoco impulsa ya ningún otro castigo de personajes políticos. Todos los hechos de la represión más la actitud de las Patronales acentuó la tendencia de la izquierda de unirse en defensa de los derechos perdidos.

-La crisis del bienio radical cedista:
-En mayo de 1935, entra Gil Robles en el Gobierno junto con otros cuatro ministros de la CEDA. La política reaccionaria, durante 1935, permitió a la derecha actuar libremente contra la izquierda, pero será debido a las fuertes represiones y al rígido control por la Guardia Civil.
-El 26 de julio de 1935, el ministro de Agricultura presenta el proyecto para revisar la Ley de la Reforma Agraria (del 9-IX-1932) y, en agosto, las Cortes votan la Ley de Reforma de la Reforma Agraria: que pretendía derogar la expropiación de los señoríos y de las tierras de la grandeza sin indemnización; a la vez que se anulan las ya efectuadas y se rebaja el presupuesto para el IRA (50 millones).
-A mediados de septiembre de 1935 estalla el escándalo del estraperlo, cuando Daniel Strauss y Perle intentan sobornar con dinero a varios ministros del partido de Lerroux (incluyendo a un sobrino y ahijado de Lerroux, Aurelio), con el fin de que les permitan legalizar un juego fraudulento de ruleta (se jugaba desde 1934, aunque el juego estaba prohibido en España). El Desprestigio obligó a Lerroux, a dimitir y hundieron al Partido radical. En diciembre de 1935, el Presidente Alcalá Zamora nombró a Pórtela Valladares como jefe de Gobierno y disuelve las Cortes convocando nuevas elecciones para febrero.

La elecciones de 1936 y el Frente Popular
El 15 de enero de 1936 se firmó al Pacto del Frente Popular, sobre un programa de mínimos, volver a poner en marcha la legislación del primer bienio (educación, obras públicas, reforma agraria, reforma laboral, etc.), ahora sin dilación, decretar una amnistía, anular todas las sentencias y medidas por la revolución de octubre, y restablecer las garantías constitucionales. Participaron de este Frente: Izquierda Republicana, Alianza Republicana, POUM, PSOE y el PCE, verdadero inspirador el acuerdo. Por su parte la derecha concurrió a las elecciones en dos listas principales el Bloque Nacional y la CEDA.
La campaña electoral y las elecciones se celebraron con relativo orden, pese al clima de violencia, sobre todo verbal, y el clima de levantamiento latente. El día de las elecciones acudió a votar el 72% del censo y el resultado fue de 263 escaños para el Frente Popular por 210 de los partidos de centro derecha. La participación electoral de los afiliados CNT, ante el hecho de que buena parte de sus dirigentes estaban en la cárcel, y la desunión de las derechas explican el resultado.
El impacto fue fulminante. En los días siguientes, sin esperar a la segunda vuelta de las elecciones ni a la proclamación de resultados, los grupos de izquierdas asaltaron las cárceles dejando en libertad a los detenidos por el golpe de Estado de 1934. Azaña tuvo que formar un Gobierno antes siquiera de la apertura de las Cortes. El Gobierno puso en marcha el programa del Frente Popular de inmediato. Decretó una amplia amnistía y comenzó a reponer en sus puestos a los funcionarios expulsados en 1934. Se restableció el Estatuto catalán y la Generalitat y los generales más conservadores fueron enviados a destinos alejados: Goded a Baleares, Mola a Pamplona y Franco a Canarias.
Sin embargo, el resultado más significativo de aquellos meses fue la ocupación sistemática de fincas y la puesta en marcha de la reforma agraria. El Gobierno suspendió los juicios por desahucio y devolvió la tierra a los campesinos. Pero los sindicatos agrarios decidieron ocupar fincas y ponerlas en explotación. El 20 de marzo un decreto del Gobierno autorizaba al IRA a expropiar cualquier finca de forma inmediata. 80.000 campesinos procedieron a ocupar de inmediato los principales latifundios, provocando enfrentamientos con los terratenientes y la Guardia Civil, además los primeros a partir de verano se negaron a contratar jornaleros, prefiriendo perder las cosechas. El 15 de junio se restablecía la Ley de Bases de la Reforma agraria, desde febrero hasta julio se habían asentado a 110.000 familias campesinas.
Poco a poco el Gobierno fue perdiendo el control de las calles y desde el mes de abril se sucedieron las luchas callejeras, las provocaciones y los asesinatos entre grupos radicales. Nada más constituirse las nuevas Cortes, el 7 de abril, su primera decisión fue destituir al Presidente Alcalá-Zamora. El artículo 81 de la Constitución preveía esta posibilidad si un presidente disolvía las Cortes por segunda vez en su mandato y la nueva Cámara estimaba improcedente la disolución de la anterior. Así que los diputados elegidos gracias a esa decisión consideraron injustificada la disolución decretada, algo a todas luces falso. La decisión supuso uno de los mayores errores del Frente Popular que se apresuró a nombrar a Azaña como nuevo presidente el 10 de mayo. Pero el PSOE dividido entre los más moderados como Prieto y los partidarios de la unión con el PCE y la revolución, como Largo Caballero, no pudieron formar Gobierno, designando Azaña a su compañero de partido Santiago Casares Quiroga como nuevo jefe del Gabinete.

Se continuó con la obra legislativa del primer bienio, prosiguiendo su trámite legal los dos estatutos de autonomía de País Vasco y Galicia. Ante la situación de violencia en las calles y en las universidades Falange fue declarada ilegal el 15 de marzo, tras el atentado contra el socialista Jiménez de Asúa. El 16 de junio Gil Robles en el Parlamento exponía las siguientes cifras para cuatro meses de gobierno: 269 homicidios, 1.287 heridos, 170 iglesias quemadas, 133 huelgas generales y 216 parciales. La posterior intervención de Calvo Sotelo se saldó con amenazas desde las filas comunistas, Pasionaria afirmo que “este hombre a hablado por última vez”, y por parte del mismo presidente del Gobierno.
Las derechas comenzaron a conspirar, se produjo un primer intento de golpe el 20 de abril, que no llegó siquiera a cuajar. Finalmente los políticos recurrieron a los generales y Emilio Mola fue designado como “El Director”, encargado de planificar el golpe de Estado. Lo encabezaría Sanjurjo, exiliado en Portugal, y tendría como objetivo imponer un Gobierno conservador pero republicano. Los preparativos estaban bastante avanzados cuando el 12 de julio de 1936 se produjo el asesinato del teniente de la Guardia de Asalto, el socialista Castillo, que fue respondido con la detención y posterior asesinato de José Calvo Sotelo por los mismos Guardias. Al parecer este hecho acabó por decidir al indeciso Franco, así como a otros muchos conservadores, escandalizados por que las mismas fuerzas de seguridad, secuestrasen y asesinasen a uno de los líderes parlamentarios. Cuando el 17 de julio comenzó la insurrección el Gobierno de Casares Quiroga todavía pensaba que se podría dominar la situación, dos días después y tras otros tantos alzamientos provinciales la guerra civil era un hecho.

14.3: La guerra civil: la sublevación militar y el estallido de la guerra. El desarrollo del conflicto: etapas y evolución de las dos zonas.
El Alzamiento militar que pretendía ser corto y rápido fracasó donde las fuerzas de seguridad y la población apoyaron al gobierno y donde los militares estaban divididos. Es importante señalar que fue un alzamiento instigado por oficiales jóvenes, mientras los jefes en muchos casos permanecieron fieles a la República.
La sublevación triunfó rápidamente en Castilla la Vieja y en Navarra, donde tenía una amplia difusión el carlismo-tradicionalista y también cuajó rápidamente en Galicia, Cáceres, Córdoba, Zaragoza y casi todo Aragón.
El sur era crucial de hay la encarnizada lucha en Sevilla entre Queipo de Llano y los obreros atrincherados en Triana.
En Madrid los golpistas se hicieron fuertes en el Cuartel de la Montaña pero fueron reducidos por las tropas leales y un ejército improvisado de cenetistas y obreros. En Barcelona el apoyo del general Escofet de la Guardia Civil al gobierno de Companys fue clave. En Valencia el general Martínez Monge controló la situación para la República y aquí se consolidó un frente republicano oriental con Cartagena, Castellón y Cataluña que permitía el avance sobre Aragón. Castilla la Nueva quedó controlada por la República y en el norte pese a los esfuerzos del PNV y la izquierda, Bilbao, Santander y San Sebastián quedaron sitiadas por los franquistas. Las Islas quedaron en el bando nacional, menos Menorca todas son del bando franquista. A nivel de armamento la República retuvo la aviación y la marina.
Podemos afirmar que el alzamiento triunfó en la España interior y en las zonas agrarias, en la España más atrasada y fracasó en las ciudades y en las zonas industriales: la España más moderna. No obstante el país y las familias se rompieron, protagonizando una guerra entre gente muy joven y muy radicalizada.

El desarrollo del conflicto:
El gobierno dimite pero los partidos proletarios piden armas para el pueblo (Largo Caballero), Martínez Barrios se niega pero tampoco consigue negociar con los sublevados. Le sustituye José Giral, que decide repartir armas en Madrid, en palabras de la Pasionaria: el aparato del estado ha sido destruido y el poder estaba en las calles. Para muchos estábamos ante una revolución obrera comparable a la de 1917 en Rusia, donde la CNT jugó un papel clave.
En el bando franquista controlado el Sur y con el grueso del ejército ya en la Península, la idea es tomar Madrid. El ataque por la Casa de Campo y la Ciudad Universitaria hace que el gobierno se traslade a Valencia, Madrid queda en manos de una Junta de Defensa al Mando del General Miaja. Los anarquistas ven el momento de la revolución y los comunistas acuñan el famoso “NO PASARAN”. Madrid resiste, la guerra será larga.
Los acontecimientos bélicos más importantes:
1. La batalla del Jarama, intento de los sublevados de cortar la comunicación entre Madrid y Valencia, fracasó por desgaste de los contendientes. Los sublevados habían cruzado el río y las tropas republicanas había frenado el avance sobre Madrid (mapas sobre estas batallas al final del post: http://pepetoideas.blogspot.com/2011/03/textos-mapas-conceptuales-y-videos-tema.html)
2. La batalla de Guadalajara, en la misma los fascistas italianos fracasan en su intento de tomar Madrid.
3. La batalla de Brunete, ataque lanzado por los republicanos en su intento de aliviar Madrid y parar la ofensiva contra Santander de los sublevados. Otro intento de frenar el avance de los sublevados sobre Asturias, intentando tomar Zaragoza, es la ofensiva de Belchite. Derrotas gubernamentales.
4. En el norte tras el terrible bombardeo sobre Guernica, que inmortalizó en su magnífica obra Pablo Picasso, los generales sublevados Mola y Dávila toman San Sebastián y Bilbao, en 1937 cae Santander y Gijón, el frente norte desaparece.
Esta situación lleva a que el gobierno de José Giral sea sustituido por el de Largo Caballero, que pone orden en la actuación de las milicias y de los comités anarquistas, se forma un ejército popular con nuevos cuadros de oficiales. Esto debilita la unidad del bando republicano. En el 37 llega al gobierno Negrín que se mantiene con el apoyo de los comunistas y de la URSS.
Ofensiva final: la batalla del Ebro, se produjo como respuesta al avance de Franco sobre el Mediterráneo, quien toma Vinaroz (Castellón) en el mes de abril de 1938. Este hecho suponía que el territorio republicano quedaba dividido en dos zonas, una era Cataluña. Franco podía haber atacado Cataluña y con ello hubiera acabado la guerra, pero no lo hizo para evitar la frontera francesa en un momento de gran tensión internacional que podía minar sus intereses e intento avanzar sobre Valencia.
Este avance quedó paralizado por que en la noche del 24 de Julio de 1938 (la batalla se prolongó hasta noviembre de ese mismo año), las tropas republicanas que había recibido armamento, lanzan la que es quizás la operación más decidida del Ejército Popular durante la guerra. Pero no se consiguió romper el frente y la contraofensiva fue tenaz y victoriosa para el bando franquista.
Tras 4 meses en condiciones terribles el intento fracaso. El general Rojo lo expresó con claridad: “Los milicianos saben resistir pero no maniobrar”. La derrota supone el final de la República, la defensa de Cataluña es desesperada y cae.
La clave de este proceso puede resumirse en que el fracaso militar debe entenderse desde la diferencia de objetivos entre los comunistas que querían ganar la guerra y los anarquistas que pretendían la revolución social. Esto explica el abandono a que se vio sometido Negrín demasiado identificado con los comunistas y que nunca gozo del favor de republicanos y socialistas.

El final de la guerra:
La trágica ironía de la Guerra Civil es que acabó como había comenzado con un pronunciamiento del ejército contra el gobierno que representaba la voluntad popular. Casado veía con malos ojos el avance de los comunistas en el ejército popular y veía suicida la política de resistencia de Negrín tras caer Cataluña.
En este contexto el dirigente socialista Besteiro apoyado por la CNT, hace que algunas unidades se levanten contra Negrín, se produce la represión de Casado que genera 250 muertos inútiles, si alguno lo es. Casado con esta maniobra esperaba que Franco le reconociese como un militar compañero en la cruzada anticomunista y le garantizase unas condiciones que protegiesen a los republicanos respetables. Pero Franco insistió en la rendición incondicional del “mal absoluto”.
Francia e Inglaterra habían reconocido al régimen franquista, el final estaba cerca. El 22 de Marzo de 1939, el agente de la inteligencia franquista Centeño comunica a Burgos que el Consejo de Defensa de Madrid lo acepta todo. La paz honrosa se había convertido en una capitulación sin condiciones. El Consejo huye menos Besteiro que es detenido en Madrid.
La diáspora republicana se apiñaba en el puerto de Alicante para salir de España con el apoyo de los cónsules de Argentina y Cuba, pero el puerto se cerró. Tomadas Alicante, Valencia y Menorca el conflicto termina el 1 de Abril con el famoso parte de guerra del general Franco: “En el día de hoy, cautivo y desarmado el ejército rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. Españoles la guerra ha terminado”.
Como señaló Tuñón de Lara la guerra había terminado pero la paz tardaría mucho tiempo en llegar.

La evolución en ambas zonas:
En la zona republicana se produce una revolución contenida que nació con el golpe. Fue una revolución social de carácter colectivista con un gran peso del anarcosindicalismo de la CNT y con un grupo de activistas de la FAI, fue secundada por la UGT que participó en muchas colectivizaciones de tierras y de industrias pero no contó con el apoyo ni del PCE, ni del PSOE que se intentaron mantener al margen en los momentos iniciales y luego se opusieron de forma rotunda a ella. Esta revolución popular, social y política fomentó una profunda colectivización de amplias zonas de Aragón, Valencia, La Mancha y Andalucía y también que muchos servicios fueran controlados por los sindicatos de forma colectiva: transportes, abastecimiento alimenticio, las fábricas de armas.
Es cierto que esto llevó a una persecución en ocasiones desmesurada de los facciosos (sublevados), con ataques a elementos burgueses, a propietarios y a católicos sin un criterio lógico. En este contexto también se produjeron las famosas requisas que en ocasiones fueron ejecutadas por miembros incontrolados que incluían presos comunes. Estos desmanes hicieron mucho daño a los argumentos republicanos y derivaron muchos acólitos al bando franquista.
El intento de controlar la situación y organizar unas instituciones donde se impusiera la racionalidad y la justicia democrática que intento llevar a cabo Largo Caballero no fructificaron. Su intento de crear un Ejército Popular chocó con los ideales revolucionarios de comunistas y anarcosindicalistas y todo esto estalló en Barcelona con la sublevación del POUM y su líder Andres Nin que apoyado por los anarquistas se enfrenta con las fuerzas del gobierno. Esto ponía en cuestión los principios republicanos y los objetivos que se perseguían, además esto supuso el debilitamiento de Largo Caballero que abandonó el gobierno. Negrín que tiene mucho apoyo de la URSS y que cuenta con mucho apoyo en el ejército a través de los Comisarios Políticos, llega al gobierno y sitúa al frente de de la dirección de la guerra a su compañero socialista Indalecio Prieto.
Negrín es partidario de la resistencia a ultranza, pero también intenta una salida negociada a la guerra, intentando que el gobierno republicano fuera reconocido como el único legitimo en el contexto internacional. Propuso un programa conocido como el de los Trece Puntos, que incluía un proceso de elecciones democráticas cuando cesara la lucha armada, pero Franco no acepto sus propuestas. Negrín entonces mantuvo su estrategia de mantener la guerra hasta que se desatará la 2ª Guerra Mundial, que era inminente, pero el Pacto de Munich firmado en septiembre de 1938 por Gran Bretaña y Francia con Hitler por el que se le concedía a este la ocupación de los Sudetes y se aceptaba su expansionismo, rompió todas las esperanzas de un estallido de la guerra que beneficiará a la maltrecha República. La batalla del Ebro, cerró el ciclo republicano como hemos visto y dio lugar a…
A la creación de un Estado totalitario en la zona sublevada. Este desde sus inicios se caracterizó por un estado militarizado con mando único y con Franco como Comandante en Jefe. En 1936 asume todos los poderes del Estado. El ideario del estado inicial se basó en los principios de Falange, que dio base ideológica con el Fuero del Trabajo de 1938. Esta estructura rígida permitió fijar salarios y controlar la inflación. Se restableció la relación con la iglesia, volvieron los jesuitas y los crucifijos llenaron las escuelas (la Iglesia recupera el sistema educativo). La religión fue uno de los vehículos de consolidación del nuevo estado, de ahí el término nacional-catolicista que diferencia al régimen totalitario franquista de sus homólogos fascistas europeos.

La guerra civil: la dimensión política e internacional del conflicto. Las consecuencias de la guerra.
Inicialmente la guerra civil se vio como un conflicto entre el fascismo y la democracia liberal, otros incluso le dieron un matiz más decisivo se trataba de una lucha entre fascismo, democracia y comunismo. Se creyó que España era un “microcosmos” donde ya se estaba produciendo ese enfrentamiento armado que muchos temían a escala mundial.
Aunque la realidad es otra la Guerra Civil fue más bien el enfrentamiento armado entre los viejos grupos dominantes de la España de la Restauración cuyo instrumento fue el ejército, y los grupos emergentes obreros y burgueses que querían establecer un sistema político realmente democrático y un orden social progresista homologable con Europa. En consecuencia no fue un conflicto internacional sino un conflicto propiamente español y que debemos entender dentro de las dinámicas políticas españolas que hemos estudiado aunque el sentido revolucionario que le dieron algunos grupos hizo que el conflicto se encarnizara y fuera muy largo y con un costo humano absolutamente irracional. España necesitaba las reformas republicanas, eran imprescindibles para la sociedad española y la victoria franquista las postergó hasta bien entrado los años 50, donde el régimen franquista aplicó en mucho casos las políticas previstas por la República, como la política hidráulica (los famosos pantanos) y la reforma agraria que incluyó nuevas colonizaciones de tierras y un intento de transformación del agro español, pero con 30 años de retraso.
En cuanto al las implicaciones internacionales, debemos decir que estas fueron claves para el desenlace final de la guerra, cuyo final como hemos visto estuvo muy condicionado por la situación internacional.
Así la idea de una España Roja (sovietizada) proclive a los argumentos del Kremlin (Negrín) pesó como una losa en los gobiernos y círculos conservadores europeos, sobre todo en Reino Unido. Este país no sólo no apoyó, sino que influyó para que Francia tampoco lo hiciera. Con ello, la ayuda fue muy limitada y popular, circunscrita a las Brigadas Internacionales (jóvenes idealistas de todo el mundo que vieron a España a luchar por la democracia contra el fascismo) y la ayuda soviética que fue tardía y condicionada a seguir los planteamientos que dictaba Moscú.
En el bando contrario la situación fue justo al contrario, Hitler facilitó aviones de transporte para traer las tropas de África e intervino directamente con su ejército en acciones como la de Guernica, además de suministrar todo tipo de material. Mussolini envió tropas y se implicó directamente en la contienda buscando un aliado en el Mediterráneo. Portugal fue un apoyo clave para los golpistas, dándoles apoyo logístico y diplomático (Reino Unido). Además de enviar tropas (los 100.000 viriatos).
La sociedad de Naciones se inhibió y dejo hacer. La Santa Sede apoyó a Franco ante el anticlericalismo republicano, la idea de la defensa de la civilización cristiana occidental trajo a la contienda a católicos irlandeses a luchar en las filas franquistas.
En el plano diplomático las potencias fascistas reconocen al régimen desde el comienzo e Inglaterra intercambia embajadores en 1937. La tibia ayuda francesa y soviética sostuvo algo la República, pero en 1939 Francia reconoce al Régimen.
Podemos concluir diciendo que el golpe del 18 de Julio de 1936 fracasó y sin la influencia de las potencias fascistas y con la retracción de las democracias, nunca hubiera existido una guerra tan prolongada y el desenlace podría haber sido otro.

JV
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