sábado, 22 de mayo de 2010

Calatrava la Vieja, una gran medina al borde del Guadiana Un buen ejemplo de forticación islámica.

De fundación islámica, la ciudad de Qal’at Rabat (Calatrava), es mencionada por primera vez en el año 785, en época del Emir omeya de Córdoba Abderraman I. Está situada en un importante cruce de caminos, al abrigo del cual adquirió un gran desarrollo urbano, siendo el lugar más poblado entre Córdoba y Toledo hasta el siglo XIII. Por ella pasaba la vía principal entre estas dos importantes poblaciones, y las que unían Mérida con Zaragoza y el Atlántico con el Levante.
Fue donada a la Orden de Calatrava en 1158 por Sancho III, ante la incompetencia del Temple para la defensa de este enclave estratégíco en la frontera, entorno a la Marca Media. En época de Alfonso VIII, se fortaleció su posición económica como enclave estratégico en el cruce de numerosas vías de comunicación, comercio y trashumancia ganadera, dándole el portazgo de todas las recuas entre Córdoba y Úbeda ( vid. Rodríguez Picavea).
Durante muchos años ha resultado difícil explicar por que vino su decadencia, ya que, uno de los motivos que citaban las fuentes era la insalubridad de su asentamiento, que provocaba numerosas enfermedades contagiosas. Esto es, se trataba de una zona muy próxima al río Guadiana que en esta zona conformaba lagunas donde la concentración de insectos era altísima, como hemos tenido oportunidad de comprobar recientemente en las Tablas de Daimiel. El problema es que durante mucho tiempo era difícil de creer que allí hubiera agua. Este año afortunadamente las lluvias, han permitido ilustrar a los incrédulos. 
 
 
Su abandono a partir de fianales del siglo XIII, tiene mucho que ver con el proceso de consolidación de la monarquía feudal que tiene su base en en la fundación de Villa Real (Ciudad Real) para quitar protagonismo a las órdenes. Me explico, durante los siglos XII y XIII, las OO.MM habían consolidado su dominio sobre la Submeseta Sur, los calatravos controlaban todo el Campo de Calatrava y gran parte de la antigua Kora toledana, los santiaguistas se expandía desde el control sobre el Tajo, por todo el Campo de Montiel y Segura de la Sierra además de su extensión en tierras extremeñas donde compartían protagonismo con los alcantarinos y por último los sanjuanistas con su control sobre Consuegra y sus aledaños remataban un dominio sobre la zona sólo cuestionado por el Arzobispado Toledano. Así las cosas, la fundación de Ciudad Real (Villa Real) intentó poner coto al afán expansionista de estas auténticas multinacionales feudales que fueron las Órdenes Militares.
Calatrava la Vieja responde al diseño tradicional de la ciudad islámica medieval, un gran alcázar en uno de sus flacos con elemento clave de defensa que incluye zonas de representación -sala de audiencias, construida en el siglo XI, que conserva los restos de los seis arcos-diafragma de herradura que sostenían la cubierta, y dos nichos abovedados, el oriental cobija una piscina, mientras que el occidental alojaba el salón del trono-. Una pequeña mezquita que fue clave en la ocupación de los almorávides y su concepto del castillo-conventual, luego asimilado por los calatravos con su conversión en iglesia.

 Además una gran medina, aún por escavar en su totalidad que completa las cinco hectáreas que ocupa el actual enclave. Esta se abastecía de agua con un sistema de corachas que luego valoraremos al analizar las fotos.

Su alcázar protegía la potente medina con sistemas constructivos y defensivos muy interesantes:
 

Todo ello construido con el llamado Hormigón de Tapial, que consistía como podemos ver en la foto en una técnica de fabrica de hormigón encofrado o en tapial, muy antigua -ya se conocía en época romana- pero que se generalizó en época islámica. Ibn Jaldun describe como se realizaba la construcción: "Se sirve para esta operación de dos lados en madera cuya longitud varía según los usos locales, pero sus dimensiones son de cuatro varas por dos -como veis en la foto-. Esta estructura se colocaba sobre los cimientos abiertos y se marca el tamaño que el arquitecto quiere que tenga el muro, se ata la estructura de madera con una cuerda y se vierte una mezcla de tierra y cal -cuyo detalle podemos apreciar con nitidez en la imagen- (vid. Rafael Azuar)

Torre pentagonal en proa, un elemento esencial en la técnicas de defensa que se adelantaba al muro y que permitirá en el futuro situar artillería sobre la terraza.
 
 
Aquí vemos con todo detalle como esta estructura se adelanta como una barbacana, sobre el muro. Esto permitía que no fuera atacada la base del mismo.

Detalle de las murallas, con primera y segunda línea.
Foso seco, luego inundado por el Guadiana.
Clave en la defensa de un enclave cuya elevación es muy pequeña sobre el terreno circundante, contradicciendo con ello uno de esos lugares comunes que afirma que los castillo medievales se construían en altozanos o directamente en riscos. Calatrava la Vieja, también es singular en esto.
 
El alcázar desde la medina, nivel de conmatación que nos indica cuanto queda por sacar hasta obtener la totalidad de las casas y el mercado. Baste una cata de lo que se puede encontrar:



 
Puerta de entrada al alcázar, con torres laterales que defienden el bastión de última defensa.

La imagen, tanto años añorada, donde se ve con claridad que el Guadiana era la clave de este emplazamiento.
Las corachas:

La más antigua, anterior al 853, fue rota al construir el castellum aquoe, si bien parte de sus restos sirvieron de apoyo a estructuras de época almohade, junto al río. Además de una segunda coracha situada en los arrabales y aún por desescombrar, destacan la de la medina y la del alcázar. La de la medina se adentra en el río casi 80 metros, y está jalonada por cinco torres-contrafuertes situadas a contracorriente. Mediante un sistema de norias de relevo, captaba agua del río desde la torre terminal, elevándola hasta el interior de la medina para el abastecimiento de ésta.
En Calatrava tenemos el concepto esencia de la coracha, al combinar vía de escape y punto fortificado de abastecimiento, en este caso con un complejo sistema de elevación del agua hasta la cota de la ciudad. Además de las importantes pesquerías y aprovechamientos molinares de la zona como lo demuestra el documento que verifica como en 1257, doña Inés arrendó a Don Gonzalo Ruiz cuanto tenía en Calatrava la Vieja y su término, con los molinos que tenía en el Guadiana, la azuda de Doña Olalla y una "mora", por un período de cuatro años a cambio de 500 maravedís alfonsinos (vid Rodríguez Picavea, pág. 75). Otros datos nos habla también de la azuda del Emperador, donde la explotación de pesquerías en un hecho documentado y que explica algunos de los platos que hoy son típicos de la cocina manchega y que sorprenden al viajero. Cosas de la historia.



Para saber más y notas:
*Enrique Rodríguez-Picavea Matilla, La formación del Feudalismo en la meseta merdional castellana. Los Señoríos de la Orden de Calatrava en los siglos XII-XII, Siglo XXI, Madrid 1994

*Rafael Azuar Ruiz, Las técnicas constructivas en Al-Andalus, (documento PDF internet)
*http://www.ciudad-real.es/historia/calatravavieja.php

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Fotos JV
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