sábado, 29 de mayo de 2010

A propósito de Cervantes, molinos en Consuegra

Vista general del Castillo con los molinos
 
De nuevo por aquí como en los viejos tiempos, con los colegas de siempre.

El otro día en clase cuando hablamos de Cervantes y del Quijote, valoramos la escena en que el ingenioso hidalgo enfrenta singular batalla con unos gigantes que agitan sus grandes brazos, Sancho escamado por las divagaciones de su señor y temeroso de sus arrebatos le dice que no son gigantes, sino molinos. Esos molinos no son otros que los de Consuegra, bellos guardianes de la fortaleza hospitalaria con la que comparten el Cerro Calderico y que desde el siglo XVI, forma parte del paisaje manchego. La visión que tenemos desde aquí de los Montes de Toledo es sencillamente espectacular.




La industria molinar es una realidad inherente a los grandes paramos meseteños barridos por los vientos. Además de su belleza fueron un elemento esencial en la economía de la zona, no sólo servían para la molienda del grano, esencial para la dieta campesina sino que con diferentes tipos de aplicaciones sirvieron para otros usos como tundir paños o pulverizar rocas que sirvieran como pigmentos.

Zona de molinos en Zaanse Schans (Holanda)

Piedras de molino en uso (Holanda)

Mecanismo y engranajes de rotación del molino (Zaanse Schans)

Mecanismo de palas para el batido de piedra
 
Museo del citado molino de Zaanse Schans, donde puede verse algunos de los pigmentos obtenidos

Los molinos no son estructuras fijas, la parte alta se puede mover mediante un sistema giratorio hecho con una estructura de madera que luego que recubría con una lamina de metal y que giraba en una oquedad que se lubricaba con aceite.

Estructura interna del molino

Detalle del sistema interno de rotación de la parte alta.
En el exterior una gran viga sirve de guía para orientar el molino que se sitúa en unas determinadas posiciones que están marcadas en el suelo como podéis ver en la imagen:


Detalle de la guía que permite mover la estructura

Detalle de mojón en primer plano que permite situar la posición del molino

Pueden observarse los diferentes mojones que rodean el molino y que sitúan su adecuada orientación.

En fin una excusa o argumento para conocer la Submeseta Sur, donde la Mancha ocupa un lugar destacado por sus bellos monumentos (Almagro, Las Calatravas, Consuegra, Puerto lapicé), su inigualable riqueza natural (Lagunas de Ruidera, Tablas de Daimiel, sus volcanes) y que decir de su gastronomía (Atascaburras, Duelos y Quebrantos, Pipirana, gachas, pisto y esos estofados de venado), sin dejar de probar sus caldos (últimamente están que se salen con la uva autóctona: Airén, con vinos de calidad excepcional). A disfrutar.

En este conjunto los molinos forman parte del paisaje de forma que es dificil imaginar la Mancha sin sus bellos molinos:



Todas las imágenes son ampliables
Fotos JV (José Vicente Matellanes)
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