domingo, 6 de noviembre de 2011

Tierra de Campos, sabor palentino

Los que me conocéis sabéis que para mi Palencia tiene un sabor especial, son muchos los lazos emocionales e intelectuales que me unen a esta tierra que rezuma campos de trigo, adobe, románico e inolvidables viandas. Pese a ello no me pierde la pasión cuando digo que su belleza es intemporal, las tierras palentinas parecen paradas en un tiempo que fue rural y auténtico con toda la fuerza que eso implica. Hoy os muestro una de su comarcas: la de Campos cuya serena textura puede apreciarse en este bello atardecer otoñal:


 Palomares y vetustas iglesias como la de Amusco pueblan su tranquilo y acogedor paisaje

 Amusco, villa de reminiscencias judaicas auna en su casco antiguo toda la sobriedad de lo castellano viejo
El adobe, aquí montado en bella espiga, forma parte consustancial de la viejas casas que aún pueblan sus desgraciadamente cada vez más despobladas localidades
..aunque aquí en Amayuelas de Abajo un grupo de personas quiere recuperar las antiguas técnicas constructivas y que no se pierdan 
belleza de formas conforman los tabiques con los que se intenta no olvidar la tradición...

 El barro puede ser tosco pero también permite el estucado...

 El otro gran elemento de Tierra de Campos, es el grano. Estas vetustas cosechadoras nos recuerdan otras formas de producir cereal que hoy afortunadamente han evolucionado.
 Estas dos imágenes representan el pasado y el presente de Tierra de Campos, la antigua iglesia de Amayuelas, amenaza ruina y una colonia ecosostenible intenta recuperar el futuro para estos lares.
Fotos JV y Eugenia
JV
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