jueves, 4 de agosto de 2016

Mosaicos sicilianos una eclosión de belleza

Entre 1060 y 1194 se desarrolla en Sicilia un período increíble y único: el conocido como el de los Normandos. De la mano de la familia Altavilla se concreta un momento político y cultural muy particular dónde se sintetizan tres estilos artísticos, la influencia islámica, las técnicas constructivas del norte de Francia y el gusto por la decoración del imperio bizantino que se concretan en construcciones y piezas singulares que hoy podemos disfrutar en toda su belleza. 
Estos cruzados contratados por Nicolas II intentaron desde la convivencia cultural implementar una cristianización conciliadora y respetuosa basada en imágenes que desde una iconografía muy elaborada intenta evangelizar, desde el mensaje visual que enseña llenándolo todo de belleza.
Los cristos en majestad o Pantocrator cubren bóvedas y cúpulas en una eclosión de riqueza artística que cubre todos los espacios:
 Su doble función creadora y redentora se concreta en su posición de bendición junto con los evangelios que trasladan el mensaje de redención para los creyentes. En las siguientes bandas, los símbolos marianos rodeados de grandiosos ángeles que despliegan sus alas frente a la progenitora. El color azul símbolo de la creación se combina con los oros que recuerdan los ancestrales mitos solares:
 Los profetas y los grandes padres de la iglesia cristiana completan los imponentes ábsides.
 La iconografía se repite de forma sistemática ocupándolo todo. Pero la ósmosis sincrética se concreta en ese zócalo dónde las taraceas y la imaginería islámica se concreta
 Estamos ante espacios con una clara influencia bizantina pero con una clara referencia católica que vemos concretada aquí con el icono y el texto dedicado al filioque y al dogma mariano de la concepción inmaculada que aparece claramente en la imagen. Vemos ese afán didáctico que resultó clave para concretar los dogmas en una zona ocupada por el Islam que necesitaba una intensa cristianización.
 Las referencias marianas se concretan en estas bellas Theotokos entronizadas y custodiadas con una naturalidad que muestra más cercanía que los iconos bizantinos más lejanos en el tiempo:

 Bellas techumbres de cuidado trabajo de taracea cubren estas iglesias de planta basilical que se hayan cubiertas por estos imponentes mosaicos que no son sino libros en teselas que tienden a llenarlo todo, un bello horror vacui:
 El mito del Arca de Noé se detalla junto con una profusión ingente de mensajes y personajes
 El dogma de la eugenesis se concreta en esta imagen con la peculiar interpretación de la creación de la mujer a partir del varón, una visión algo arcaica pero que se ajusta a la narración cristiana.
 El mito del pecado original o el sincrético sacrificio de Isaac se mezclan con símbolos florales simétricos.
 Imágenes del antiguo y nuevo testamento se suceden

 Las escenas con gran contenido didáctico muestra con profusión de detalles el mensaje que pretenden enviar a los fieles. El sincretismo se muestra en cada lugar.
 Vellocinos y mercaderes, mensajes sin mucha aceptación en los mensajes más mayoritarios de la iglesia
 Los imponentes techos donde la taracea y los mocárabes nos recuerdan la convivencia con el Islam durante el reinado de Roger II, se completan con muros llenos de arte y luz:
 
 La iconografía rememora todos los elementos esenciales de los dogmas cristianos y a sus personajes más preeminentes: Santa Cena, el bautismo de Jesús, Noe e Isaac y símbolos del paso de diferentes imperios por la isla:

 Los edificios cambian  (Cefalú, Monreale y Capilla Palatina) los temas se repiten y en las restauraciones se superponen elementos que nos hablan de sus autores como la cúpula florentina de Bramante en la imagen inferior derecha

Los mensajes se detallan en las imágenes con ese afan didáctico y con los padres de la iglesia como iconos del camino que deben seguir los creyentes:
La suntuosidad de las obras resultan de una irresistible belleza

Todos los temas son abordados a fin de su "lectura" acerque al fiel al dogma
Las obras que todo lo cubren hacen de la Capilla Palatina de Palermo un lugar casi mágico, consiguiendo una cumbre artística:


En esta época, Sicilia se convierte en un lugar de respeto y convivencia sin precedentes. Roger encomendó la administración a notables griegos, las finanzas a musulmanes y a los latinos la organización feudal. Las leyes se promulgaban en tres idiomas como muestra esta vitrina dónde aparecen estas epigrafías con leyes en los tres idiomas. Convivencia y respeto dos ideas que sería bueno recuperar en nuestra convulsa Europa.
Esta ósmosis social, cultural y política queda reflejada claramente en esta capilla, realmente única.
Las taraceas en mármol de claro sabor islámico, cohabitan con el resto de estilos artísticos que confluyen en perfecta armonía:


Una bella cúpula para sintetizar una experiencia llena de belleza y riqueza artística
     JV

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