viernes, 10 de septiembre de 2010

Estatuaria en el Jardín de Boboli y otras delicias florentinas

El sugestivo jardín del Boboli es uno de esos monumentos que tanto le gustan a mi amigo Enrique y que en algún caso se consideran como referentes artísticos menores frente a otro tipo de monumentos como pueden ser palacios, museos y catedrales. En muchos casos parecen ir en pack del palacio de turno, sin valorar que todos ellos tienen un interés en si mismo, no sólo por sus elementos de ornamentación vegetal y floral, sino por la propia disposición de su trazado que en ocasiones definen espacios grandiosos.
El que ahora vamos a ver a través de algunas imágenes se los debemos a Leonor de Toledo, esposa de Cosme I. Su disposición en la colina de Boboli, permite admirar desde su cúspide unas imágenes de Florencia realmente bellas, que son reflejo de ese paisaje toscano, lleno de ondulaciones que te mecen para saborear un entorno único:



Este jardín a la italiana, refleja el gusto del Renacimiento tardío en todos sus aspectos: arquitecturas arbóreas, prados, grutas, fuentes y un sin fin de estatuas que reflejan desde el gusto por la mitología clásica como ideal burgués enfrentado a las verdades absolutas, hasta el gusto por lo exótico con grutas con regusto orientalizante, que recuerdan a los bonsáis o paisajes japoneses. Se utiliza la tradición clásica como una entrada que se asemeja a un anfiteatro que además se remata con un obelisco egipcio.
Gruta de Buontalenti
Fachada de la Gruta
El Viottolone, con bellezas foráneas incluidas


Esta mezcla de humanismo que bebe en la mitología clásica y que nos habla de los nuevos gustos de la burguesía emergente mezclados con referencias orientales, aparecen reflejados en la fuente grotesca de Valerio Cioli que representa a Morgante enano a caballo de una tortuga (que en las representaciones orientales, sobre todo en China, es icono de la inmortalidad):
La estatuaria y esculturas de Boboli tocan muchos más temas que combinan esas nuevas realidades, donde se ensalza desde el trabajo a los juegos pasando por las imprescindibles referencias clásicas que incluyen desde diosas de las artes y las ciencias, hasta grandes emperadores protegidos por bellos pegasos y relatos mitológicos:










En las fuentes destaca sobre todas El Isolotto, la Fuente del Océano, de la que mostramos detalles del jardín y el original del museo Bargello cuya fuerza queda reflejada de forma expresa.:




Este mundo de imágenes y sugerencias pueden tener muchas lecturas y cada uno de nosotros la podemos observar desde nuestra sensibilidad en cada momento, de hecho a nosotros nos recordó a una karateka, ¿que opináis?:

¿y esta?


Como cierre me gustaría mostraros si quiera un par de obras más que reflejan uno de esos deleites florentinos: su profusión en estatuaria y escultura que dan una idea de la riqueza de una ciudad, que no por casualidad, guarda en sus museos la que son sin duda, las más grandes obras escultoricas de la historia del arte: El David y la Piedad Bandini.




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