domingo, 11 de abril de 2010

Semana Cultural: conozcamos los Ochenta. CHINA EN LOS OCHENTA


Los ochenta representan en China un cambio radical con el modelo anterior, al menos en lo económico. Estos cambios inician un camino que algunos sitúan en la base de lo que se ha dado en llamar el Milagro Chino.
En 1978 llega al poder Deng Xiaoping, dirigente comunista controvertido ya que fue perseguido en la Revolución Cultural y rehabilitado en 1973. En su discurso ante el Plenario del XI Congreso del PCCh, establece las líneas maestras de las llamadas cuatro modernizaciones: agricultura, económica, ámbito científico y tecnológico y defensa nacional. Esto implicaba abandonar La Comuna como elemento básico de la organización social, económica y territorial china, que había supuesto un modelo de integración social, económica, agrícola e industrial en apoyo de la agricultura, que permitió alimentar básicamente a 1000 millones de seres humanos. Su filosofía básica había sido romper la desigualdad campo/ciudad que era un elemento de distorsión en los países capitalistas y en la URSS.

Estas medidas incluyen dos grandes cambios
1. Remuneración por el trabajo real aportado, antes era el realizado.
2. Posibilidad de hacer contratos de trabajo.

Entre 1984 y 1985 se liberalizan además el comercio, los transportes, el artesanado y las pequeñas industrias. Para ello se crearon unas áreas de especial desarrollo, conocidas como zonas especiales, con condiciones fiscales óptimas para atraer inversión extranjera y zonas francas a la exportación. Estas zonas fueron Cantón, Shenzhen, Zhuhai y Shanghai. En ellas se desarrollaron joint venture (empresas mixtas)) con capital y tecnología extranjero y terreno y mano de obra china.

Las consecuencias fueron, un crecimiento espectacular de la tasa de crecimiento con aumentos anuales del 10 % y que el PIB se multiplicará por 6 en 20 años pero también provocó muchas distorsiones:
• Subida del coste de artículos básicos
• Altísima inflación y descontento popular.
• Desequilibrios económicos entre la costa y el interior
• Excedentes laborales muy importantes en el campo, se habla de 200 millones en una década.
• La política de Hijo Único, diseñada por Deng, llevó a problemas de desarticulación del modelo familiar tradicional chino y con el tiempo a problemas demográficos por la falta de mujeres.
• Se propagan problemas de presión en las ciudades y en las comunas ricas y también en sectores productivos como industria y servicios.

Resulta evidente que el avance económico es muy claro, pero la introducción de elementos dinamizadores en la sociedad, fruto de la producción y el consumo, implican la necesidad de cambios sociológicos, en especial entre los jóvenes que van a demandar cambios políticos que la estructura cerrada del PCCh no está dispuesta a aceptar.

En este contexto se producen los desgraciados acontecimientos de la Plaza de Tiananmen, entre abril y junio de 1989. Estas protestas fueron diversas, por un lado los estudiantes reclamaban cambios profundos en un sistema cerrado y corrupto que no dejaba avanzar hacia sistemas más representativos de la diversidad social impuesta por el nuevo sistema. Por otro lado, los trabajadores que también se encuadraron en las protestas, planteaban que las reformas habían ido demasiado lejos y que la inflación y el desempleo estaban poniendo en peligro un sistema que les garantizaba una forma de vida. El desencadenante de la que fue una situación trágica fue la muerte del reformista Hu Yaobang. Este político representaba la potencialidad de cambios, frente a otros personajes como Li Peng o Jiang Zenin que pretendían una regresión. Las peticiones eran de reforma dentro del sistema, sin un cuestionamiento claro del socialismo chino, de hecho se revindicaron movimiento y protestas anteriores como la de 1919 y la que posibilitó acabar con la banda de los Cuatro y el ascenso del propio Deng.
Pero la respuesta militar del Partido fue desproporcionada y sangrienta, lo que provocó críticas internas e internacionales ante una represión injustificable.
El proceso iniciado se ralentizó por un tiempo, aunque esta situación internacional se normalizó posteriormente.

En los ochenta los chinos encontraron un camino, que al igual que en otras zonas del planeta han supuesto un cambio radical en la forma de ver y entender el mundo. Podemos afirmar que los ochenta suponen un cambio de paradigma, donde desaparecen los bloques antagónicos para dar paso a una sociedad tremendamente tecnificada y agresiva con el medio ambiente cuyos resultados estamos viviendo y cuyas consecuencias futuras son una incógnita.
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