martes, 19 de febrero de 2013

Santa María de Huerta, un joya cisterciense en Soria

 La primera visión de este espléndido monasterio fundado en 1150, es su puerta abocinada con arquivoltas de clara obra cisterciense y su singular rosetón.
 El claustro gótico cubierto con bóvedas de crucería en cuatro paños son sustentadas por ménsulas sin columnas que le dan mayor altura.
 Detalle de los plementos
Este paseo nos lleva al refectorio (gran joya del monasterio), donde la luz lo invade todo..
...algunos autores hablan de el único ejemplo de gótico francés fuera de este país.
 Este refectorio del siglo XIII, pasa por ser el único dentro de la arquitectura de la Orden, cabe destacar la escalera de subida al púlpito de lector que resulta un espacio de gran belleza.

 El muro calado describe este gran espacio de luz....
 ....que realza el rosetón que da salida al claustro
 Todo este espacio se cubre con una bóveda sexpartita que descansa sobre ménsulas similares a las del claustro.
 El claustro bajo de obra gótica ha sufrido modificaciones como el cierre de algunos vanos con muretes debido al intenso frío de la zona, de la que doy fe. 
 La decoración gótica en varios arcos solium, es de una bella factura.

 El claustro alto de origen plateresco, comenzado en 1531, se haya salpicado de medallones en la balaustrada donde se  representa reyes, monjes, personajes bíblicos y en la galería oriental aparecen los apóstoles. El conjunto se remata en un campanario que puede ser de origen románico.
 Vista del claustro desde piso superior.
 Como vemos la temática de los medallones es variada y en este caso los monjes nos indican que se trata de la representación de indios americanos, aunque podemos estar más ante una tradición oral que ante una certeza artística.
 En los oculos sobre los capiteles vemos la representación del Apóstol Santiago y posiblemente el que porta la espada sea San Pablo, aunque existen otras posibles interpretaciones.
 El águila bicéfala símbolo de Carlos I aparece en estos medallones entrelazados.
 Estos otros que se vinculan con indios bien pudieran representar a un matrimonio burgués
 Otra vez el símbolo imperial
 Vemos que también aparecen temas profanos como este día y noche
y este puerco o jabalí que podría hacer referencia a temas de caza.
 En la parte interna del claustro superior aparecen, a ambos lados de la vanitas, la imagen de un hombre mayor y un hombre joven como podemos ver en esta secuencia de imágenes.


En nuestro recorrido llegamos a una monumental cocina, cubierta con bóveda de crucería que aún conserva los restos de hollín, lo que muestra continuidad de utilización hasta nuestros días.

El complemento de la cocina es la Cilla o almacén del siglo XII, con sus arcos diafragma y su allarje de influencia mudéjar.
 Llegamos a uno de los lugares más interesantes del monasterio la llamada Domus Conversorum, la sala o refectorio de los conversos o legos. Esta estructura del siglo XII, con columnas románico-mudéjares, presenta arcos y nervios de las bóvedas que descansan en las típicas ménsulas del Cister, en este caso acabadas en modillones de rollo.
 Detalle de las columnas
Detalle de bóvedas de crucería con cuatro plementos a hiladas de factura gótica.
Detalle de la ménsula, con modillón de rollo
Observamos como los capiteles son de factura románica con formas vegetales como las piñas, presenta cimacio para elevar la altura y en ningún caso aparecen formas humanas como exige la regla cisterciense.
En esta imagen podemos observar esa división de los arcos que arrancan de la columna central en forma palmiriforme
La iglesia que se comenzó en 1179 y que presenta una larga evolución constructiva, guarda pinturas conmemorativas de la batalla de las Navas, debemos destacar que en este templo reposan los restos de uno de los grandes valedores de esta cruzada contra el Islam, el Arzobispo D. Rodrigo Ximénez de Rada que veremos en imágenes posteriores.
Detalle del sistema de ménsulas huecas que descargan el peso de la estructura sobre los muros del edificio en todos sus niveles.
Los restos de pintura que observamos en estas dos imágenes pueden tener un origen románico tanto por la temática como por la utilización de celosías con arabescos, aunque también podríamos estar en un edificio de transición entre ambos estilos como hemos tenido oportunidad de ver en otros espacios de este complejo de edificios que componen el monasterio.

El órgano del siglo XVII, presenta un gran deterioro y parece que su restauración no será posible.
En el Coro encontramos algunos detalles de trabajo en madera muy interesantes, como dos curiosos andróginos y esta bella representación de un monje cuya talla resulta de gran belleza.


Vista general de la iglesia con la bóveda de crucería y las ménsulas con los modillones tan características del Cister.
Para terminar las esculturas que aparecen en el Claustro Herreriano, de dos de los personajes más representativos de este lugar el Arzobispo Toledano Ximenez de Rada que aparece con báculo y espada por su activa participación en la batalla de las Navas y el que fuera durante sus años más gloriosos el abad del monasterio: San Martín de Finojosa.

Fotos JV y Eugenia
JV

Publicar un comentario