lunes, 5 de septiembre de 2016

El Legado Clásico en Sicilia: Segesta, Agrigento, Taormina y Catania

 La Magna Grecia tiene su máxima representación en esta isla dónde hoy encontramos templos y entornos realmente únicos. El legado clásico se completa con restos romanos de gran belleza cuyos mayores exponentes se encuentran en Catania y Taormina.
Este templo de Segesta, se encuentra fuera de la ciudad y fue construido en el 430 a.C. Es un templo dórico peculiar al no presentar la acanaladura en el fuste de sus columnas. Esta peculiaridad hizo pensar en un templo inconcluso debido a la guerra con Selinunte, pero la realidad de los estudios actuales nos sitúan ante una columnata erigida para solemnizar un lugar sagrado, dónde ya los élimos 
celebran sus ritos:
 
 
 El templo está enclavado en una colina fuera del recinto de la ciudad y en un enclave privilegiado. La subida va mostrando poco a poco la belleza de un monumento único, su entorno es realmente singular:


 El premio es realmente espléndido y permite comprobar la calidad de su frontón y de su entablamento decorado con bellos triglifos.

 Pero la referencia ineludible de la Magna Grecia es el Valle de los Templos de la antigua Akragas. Esta ciudad fundada en el 581 A. C por colonizadores de Gela conserva una colina donde se concentran dieciocho templos. Es un lugar único por diversas razones entre las que se encuentra un nivel de conservación muy alto y una panorámica del entorno realmente espectacular. 
 El Templo de Hera Lacinia (conocido por el de Juno), fue contruído en el 470 a.C es un templo períptero exástilo de 38 por 17 metros, sobre un podio de 4 escalones.
 Sus columnas dóricas muestran la grandiosidad de este templo dedicado a la esposa de Zeus

 Los restos de la muralla que rodeaba la Acrópolis son espectaculares y con un nivel de conservación muy aceptable, mostrando elementos reutilizados en épocas posteriores como zonas de enterramientos e incluso hábitat:
 
La panorámica del entorno no tiene ninguna mácula
 Debemos agradecer a los Borbones la fantástica restauración historicista que realizaron a mediados del siglo XVIII y que hoy permiten ver un templo griego casi completo. Este templo de la Concordia fue erigido entre 450 y 430 a. C. Sus proporciones casi perfectas, 42 metros de longitud por 19,50 metros de anchura, le convierten en el más hermoso de los templos dóricos sicilianos. Es posible que estuviera dedicado a los divinos Dióscuros Cástor y Pólux y en el siglo VI fue adaptado a basílica cristiana lo que permitió su gran conservación:
 
 El templo tiene todos los elementos esenciales de los mejores templos griegos y nos hablan de la perfección de esta arquitectura clásica. Presenta la éntasis o adelgazamiento superior de las columnas con un leve abombamiento a dos quintos de su altura lo que les hace parecer más altas y corrige la ilusión de concavidad que produce un fuste recto. El arquitrabe se curva levemente hacia arriba en su centro. Las columnas laterales tienen una menor separación y son de mayor diámetro que las demás, así como se inclinan hacia dentro para contrarrestar el efecto óptico contrario.

 El Templo de Zeus Olímpico fue un enorme edificio pseudoperíptero exástilo de 112,5 metros de largo por 56 metros de ancho dedicado al padre de los dioses tras la victoria de Himera sobre los cartagineses, en el 480 a. C. Nunca fue totalmente finalizado:
  
 
Uno de los elementos más característicos de este templo fue que le rodeaba un muro del que emergían medias columnas entre las cuales, en su parte superior se encontraban 38 gigantescas estatuas de atlantes de 7,65 metros de alto que se convirtieron en símbolos de la ciudad. Un ejemplo de estas inmensas figuras es ésta que vemos en la imagen.
 Cerca de los restos del templo de Zeus emerge entre la espesura el templo dedicado a Cástor y Pólux.


  
Este parque arqueólogico único tiene una parte didáctica dónde se muestran reconstrucciones cómo la que vemos que ayudan a la comprensión de esta espectacular arquitectura clásica. 
 La capital siciliana, Catania, conserva este insigne Teatro Romano, hoy rodeado de grandes palacios. Es un edificio de la época tardo-imperial levantado sobre otro preexistente del siglo VI a.C. conserva gran parte de la cávea hecha en una base de roca volcánica que hoy vemos, estaba recubierta de mármol que fue arrancado para construir la catedral.

 Nuestro paseo por el mundo clásico en Sicilia debe terminar en la bella Taormina, cuyo fantástico teatro greco-romano, bastante bien conservado y hoy utilizado para todo tipo de actividades lúdicas, presenta estas increíbles vistas sobre la costa:


 El emplazamiento y el lugar es sencillamente inolvidable y muestran una obra clave de la arquitectura greco-romana con su cávea apoyada en la colina como marcan los cánones:

 Los  retos helenísticos se distinguen con claridad de los romanos y esta síntesis greco-romana hacen buena la frase de Goethe sobre el lugar "dónde el arte ha venido en ayuda de la naturaleza". No sabemos si esto es exactamente así, ya que si la arquitectura marca un emplazamiento espectacular, la naturaleza en este lugar es no menos ingente.
Fotos JV y Eugenia
JV
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