domingo, 25 de octubre de 2009

20 años con El Mundo

Esta semana hemos celebrado los 20 años del Diario El Mundo, esta es una gran noticia para la consolidación de la libertad de expresión en nuestro país, máxime cuando este diario se consolidó en aquellos tiempos oscuros del final del socialismo felipista lleno de chorizos (Mario Conde, Mariano Rubio), corrupción de todos los colores y cosas más graves como filesas y el GAL que este diario puso en evidencia con un trabajo muy riguroso. También sus reporteros aguantaron las primeras guerras del Golfo, las de Papa Bush. Con reporteros que se jugaron y perdieron la vida como Anguita, u otros que dieron la vida por la libertad en momentos crudos en Euskadi como José Luís López de la Calle.


El Mundo también me recuerda la famosa pinza PP-IU, de la cual este diario se convirtió en su órgano de expresión, me evoca alguna moda estrambótica y consolidada en el ámbito familiar y también un diario preocupado por la educación, con suplementos como Aula que nos han sido de gran utilidad en muchas ocasiones. Es también ese periódico que te regalaban en IFEMA cuando los SIMOS y los FITUR no estaban en crisis. Es un diario que forma parte de nuestra cotidianidad y sin cuyo concurso sería difícil de entender la historia de nuestro país en los últimos años.

Sin embargo, hoy al repasar la prensa para contaros algo realmente bonito con que acompañar esta efeméride periodística, sinceramente he verificado que la prensa me rompe el corazón. Familias que sufren los efectos más negros de la crisis con situaciones desgarradoras que te hacen sentir impotente ante la magnitud de los problemas concretos de muchos de nuestros compatriotas, generaciones perdidas de nombre sugerentes, personajillos que nos quieren dar lecciones para salir de la crisis y descubrimos que son uno más de esos que teorizan mucho pero saben gestionar poco.

Las alegrías son pocas, si acaso algún triunfo deportivo aunque también mucha sustracción en este ámbito: otra vez Rossi.
Un panorama internacional convulso con secuestros, atentados y crisis nucleares que no animan nuestra esperanza. Una política nacional bastante cutre que se embarra en luchas bizantinas, olvidando a aquellos que no llegan a final de mes y las pasan canutas. Solo luz en alguna esperanza científica como el acelerador de partículas del CERN, algún “hobbit” distorsionador y besos a 140.000 euros de la Theron que apoyan a los que menos tienes junto con otros que con canciones quieren comprar camellas.

En fin un paisaje poco alentador para comenzar esta semana de final de octubre con una hora más para……seguir viviendo en este mundo que nos ha tocado.
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