domingo, 17 de enero de 2010

De ricos y pobres: Islandia, el espejismo del capitalismo financiero.

Esta semana veíamos en clase el problema entre países ricos y países pobres, por qué unos lo eran y otros no. Nos centrábamos en las teorías clásicas: descolonizaciones mal planificadas o directamente absurdas, problemas demográficos, nefasta gestión de los procesos de sustitución de las importaciones –generadores de deuda pública-, corrupción, hipertrofia del sector servicios, destrucción de los sistemas agrícolas tradicionales en pos de agricultura de plantación que sólo beneficia a las multinacionales y un largo etc. Pero claro, hablábamos de zonas de Asia, de Afrecha y de América del Sur. Sin embargo, algunos artículos de prensa de esta semana nos permiten abordar el problema de un lugar en la sacrosanta Europa: Islandia.

Fijaros en una frase que ilustra muy bien lo importante que es el estudio para no caer en cantos de sirena que venden duros a pesetas y que pueden conducir a situaciones tremendas:
Esto lo dice un broker islandés, hablando de un país que en los últimos 15 años, ha sufrido una transición de la autarquía pesquera al capitalismo financiero, basado en posiciones de ultraliberalismo económico, donde todo vale para conseguir dinero fácil. Estas políticas olvidan el papel de regulador y arbitro del Estado, aunque sus apóstoles no dudan en pedir el apoyo público tras sus delirios especulativos que han llevado a la ruina, en este caso de un estado. En Islandia se implantó, eso que tanto gusta a los amigos del todo vale, de una política financiera agresiva con los derivados como arma de destrucción que ha dejado la económica mundial como un erial. Este sistema además vende eso que llaman capitalismo social, que de forma tan magistral definió Groucho Marx en su “Yo accionista”, que conlleva la ruina de muchos pequeños ahorradores que se deslumbran con la luz efímera y mortífera de los tiburones de los grandes centros financieros.

Las consecuencias de todo esto son, como veíamos en clase, que un país como Islandia tiene que salir adelante con un prestamo del FMI. Este organismo controla las fianzas del país quien se codea, tras la aventura especulativa, con “los pobres” compartiendo con ellos una importante deuda externa cifrada en 50.000 € por habitante.

Ahora bien, aquí esta la paradoja, los bancos que se privatizaron para ser más modernos, sacándoles de las garras de la inoperancia mercantil del Estado, ahora tienen que ser salvados por las arcaicas políticas estatales. ¡¡¡Cuanta hipocresía¡¡¡. Son ahora los contribuyentes los que tienen que pagar los excesos del mercado, ese que les iba a sacar de su atraso secular.

Como sabéis los islandeses no querían la UE, ya que limitaba su soberanía. Ahora quieren el euro y las políticas de protección y control de la Unión pero sin renunciar a sus privilegios. Se quejan de que británicos y holandeses les pidan cuentan por sus excesos. Quieren control y regulación, pero esto quizás lo debieron pensar cuando desregulaban y privatizaban sin control. También aquí no han tenido la reflexión y el criterio de estudio esencial, que dice que a más mercado más deficiti público sino que se lo pregunte a EEUU. La económia más "libre" del mundo, con el mayor deficit público del mundo, paradojas del capitalismo.
Espero que este post os ayude a entender que lejos de algunas ideas deterministas, la pobreza o riqueza de las naciones, debe analizarse desde un variado prisma de opciones de interpretación y que no siempre lo que hacen muchos es sinonimo de mejor.
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