miércoles, 24 de febrero de 2010

Jordania, piedras, mar y arena

Lo prometido es deuda, aquí os propongo un pequeño recorrido por algunos de los lugares que visitamos en Jordanía. Espero que os sean de utilidad en vuestro futuros viajes. Espero que algunos muy pronto podaís  disfrutar de un país fascinante y que te atrapa.
Nuestro recorrido empieza en Jerasa ciudad romana que tuvo su momento de esplendor en el siglo primero de nuestra era, conserva lugares magníficos donde destaca su plaza ovalada totalmente porticada:

De aquí parte el cardo máximo, que conserva todo el pavimento original romano al igual que la plaza:
El Decumanus tampoco tiene desperdicio:

La visita de Adriano entorno al 129 d. C, dejo una huella en la ciudad con un estupendo arco:

La ciudad tenia dos teatros, os muestro los restos de la escena ,bastante bien conservada, de uno de ellos
Conserva algunos templos en un estado bastante aceptable como el Templo de Artemisa:


En el sur destaca la ciudad de Madaba, ciudad construída sobre la antigua ciudad moabita del mismo nombre y que aparece en la estela de Mesha que data del 850 a. de C. Es una ciudad que aparece en la Biblia, en el libro de José y fue una de las ciudades perteneciente a las 12 tribus de Israel. Esta ciudad con muchos atractivos, destaca por un mosaico conservado en el suelo de la iglesia ortodoxa de San Jorge, que reproduce el mapa de Palestina (mosaico bizantino del 560 d. C, fue sede episcopal de la provincia de Bosra), donde se puede ver el Nilo, el mar Muerto y un Mapa de Jerusalen  con la iglesía del Santo Sepulcro (ángulo superior izquierdo):

Muy cerca, a unos 10 kilometros, encontramos un lugar singular el Monte Nebo, donde hoy se alza un monasterio y una iglesia de los Franciscanos, se dice que está la tumba de Moisés, ya que desde este lugar Moisés vió la tierra prometida y después murió:

En la parte de detrás del altar es donde se supone está la tumba

Y esta la Tierra prometida, que suponemos estaría entonces con otro paísaje, ya que hoy la vista es un poco desoladora.

No muy lejos encontramos uno de esos lugares que realmente te marcan, El Mar Muerto ( en árabe Bahr Lut, el mar de Lot). Es un espacio de 75 kilometros , con una concentración salina del 33% y el punto más bajo de la Tierra, más de 400 metros bajo el nivel del mar. Es cierto y os confirmo que es imposible hundirse, aunque debéis evitar tragar agua, la sensación es espantosa. Sus cienos son magníficos para los tratamientos corporales, aunque el olor no es muy agradable: 
Observar como se flota, lo que se ve al fondo es Israel.

En el extremo sur encontramos encontramos Aqaba, que hoy en día conserva pocos restos arqueológicos de interés, aunque es el paraiso para la práctica del submarinismo, puede que acompañado de algún tiburón. Pero es necesario ir alli para admirar uno de esos lugares mágicos que tiene este país: Wadi Rum, un desierto pedregoso donde los restos de antiguas formaciones montañosas se mezclan con un fina e inolvidable arena. Uno se siente un poco Lawrence de Arabia, transitando por este sugerente lugar:

De vuelta al norte nos acercamos a un lugar conflictivo, en busca del lago Tiberiades. Llegamos a la frontera entre Siria, Jordanía e Israel y allí encontramos la ciudad de Umm Qais, la antigua Gedara greco-romana, una de las ciudades de la decápolis. Uno de sus encantos, al margen de sus restos, es el bello contraste entre el mármol blanco de algunas esculturas y la piedra de basalto negro con la que se construyó la ciudad. Desde aquí se ven los altos del Golan, cuya dificil historia de conflictos seculares no es necesario que os la explique:
Altos del Golan, desde Umm Qais. 

Es posible añadir una incursión para ver los castillos del desierto como Kerat que protegían las rutas caravaneras en época medieval:
y por supuesto Petra con todos sus encantos, algunos ya citados en un post anterior:

Espero que os guste. Todas las fotos se pueden ampliar.
Fotos JV y Eugenia.
Publicar un comentario