domingo, 15 de abril de 2012

Entre lo onírico y lo mágico: Quinta da Regaleira en Sintra

Escondida entre el frondoso bosque de Sintra se encuentra la Quinta da Regaleira, donde el notable bibliófilo y coleccionista Carvalho Monteiro(1848-1920) construyó un lugar cargado de magia y simbolismo. Por un lado una casa residencia de veraneo, donde tomando como base el estilo manuelino crea un espacio casi teatral diseñado por Luigi Manini. Una sala octogonal que sugiere la Charola del Convento de Cristo en Tomar, una sala de Reyes o la Sala del Renacimiento cargada en un trabajo en madera único y donde todas las artes confluyen para crea un lugar único. 


Como vemos en el plano, el palacio se inserta en un espacio, que va mucho más alla que un jardín. Los diferentes escenarios se unen por pasadizos secretos y bellos caminos arbolados para crear cascadas, pozos iniciáticos, grutas, túneles y capillas que concretan un viaje iniciático, que intenta reproducir una peregrinatio mundi cargada de mitología y simbolismo. El curioso visitante tiene la oportunidad de conocer un dantesco mundo subterráneo, para goce de los niños de todas las edades, que pudieramos relacionar con el mundus inferus de tan misteriscas referencias. Un lugar alucinante que embriaga al viajero.

La torre de la Regaleira, con su sabor a Gaudi, se integra en el paisaje y nos abre la puerta a un paseo del todo onírico, donde cada uno puede establecer su lectura exotérica o artística.

El lago de la Cascada nos introduce en el mundo subterráneo donde la falta de luz y el trazado laberíntico permiten iniciar un recorrido inquietante y divertido a la vez.
Túneles, pasadizos secretos, puertas de piedra que esconden pozos donde iniciar a los neófitos hacen las delicias de los niños de todas las edades que pasan horas disfrutando de este peculiar lugar:

Nuestro camino por el subsuelo nos ha llevado a la Gruta de Oriente, que permite adentrarse en ella como si de una cueva de estructura caliza hubiera brotado en medio del jardín.

y de nuevo otra vez a otra parte del Lago que nos remite a un paísaje casi trópical lleno de frondosidad y belleza, tanto en su flora como en su fauna.
La Quinta no deja de sorprenderte, aquí tenemos el Paseo de los dioses que une, en bella alameda, la Logia de Pisoes con el Palacio.
Vulcano y Hermes sosteniendo su peculiar caduceo, jalonan un camino lleno de reminiscencias épicas, donde diferentes dioses te permiten repasar la mitología antigua. 


La entrada al palacio de vuelta es todo un alarde de la filigrana y el saber hacer de este arte manuelino que en muchas cosas nos recuerda nuestro plateresco.

Mención especial requiere el Pozo Iniciático que aquí vemos, una torre de 27 metros de altura que se hunden en el subsuelo y que conecta con los recorridos subterráneos.

Es un lugar cargado de connotaciones herméticas y alquimicas que bien pudieran servir para la realización de ritos de iniciación de nuevos miembros de sociedades como la Orden de Cristo o la Magna Obra Alquímica o bien fueran un lugar de juegos realmente espectacular para los hijos de los burgueses que tenían recursos para alzar tan mágicos lugares.

Nosotros lo disfrutamos con el entusiasmo por conocer y la perplejidad de que alguien con posibilidades económicas sea capaz de diseñar y realizar un lugar tan alucinante y fantástico.
Esta es la visión desde la parte alta del pozo a la que llegamos por los subterráneos, pero sin duda lo más sorprendente estaba...
....en el exterior donde el acceso se concreta en lo que veis, una piedras llenas de vegetación que esconden puertas pétreas que se disimulan en el paisaje. Un auténtico parque de atracciones de alguien que fue capaz de trasladar sus más fantásticos sueños a la realidad de un diseño que se mueve entre lo onírico y lo mistérico.
Aunque la Quinta da Regaleira no limita a lo esotérico su interés, es un lugar donde la curiosidad botánica también se ve satisfecha, esta secouya es sólo un ejemplo de una gran selección de árboles de gran interés como la araucaria, el cedro, tilos, tejos, castaños, cipreses y otras especies vegetales como helechos, camelias, magnolias.

estas plantas y árboles también se unen al festival de fantasía y belleza y adquieren formas sugerentes como este ent que nos recordó a Fangorn en el Señor de los Anillos, parecía querenos decir bienvenidos a la magia de Sintra.
y para finalizar la Quinta nos sorprende desde su palacio con unas vistas espléndidas donde además de su frondosidad y belleza llena de dioses y referentes mistéricos, nos descubre en las montañas, que la sirven de cobijo, otras dos joyas de Sintra: el Castelo dos Mouros y el mítico Palacio de la Pena. Hablaremos más.
Fotos JV y Eugenia
JV


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