viernes, 26 de marzo de 2010

Sos del Rey Católico, los orígenes de Aragón



Es el propio nombre de este lugar, el primer motivo que me llevo a él. Su origen y etimología resulta curiosa cuando no sugerente:

La etimología del topónimo “Sos” ha suscitado diversas y variadas hipótesis. Paraalgunos autores “Sos” significaría sobre un alto, aludiendo a la situación que tiene la villa sobre un altonazo. Para otros “Sos” haría referencia muy posiblemente al pueblo prerromano de los suessetanos que se encontraron asentados por estas tierras. Finalmente hay una interpretación en la que SOS vendría a ser las iniciales de “Sancti Oppidum Stephani”, esto es, la villa de San Esteban
Tomado de: http://www.sosdelreycatolico.com/files/breves%20notas%20sobre%20historia%20de%20sos[1].pdf
Su relación con el rey católico parece más clara, su nacimiento en el Palacio de Sada, sito en esta localidad nos sitúa el nacimiento de Fernando el Católico, en lo que fue la zona embrionaria del reino de Aragón, circunscrita a un triangulo que uniría Loarre, Jaca y el propio Sos.
Sobre la historia de la villa resulta de interés el pdf antes citado y la página web del propio municipio con información rica y detallada:
http://www.sosdelreycatolico.com/web/index.asp (en particular las monografías)
Un presento aquí un grupo de imágenes que puedan situaros en esta bella villa medieval, cuyos encantos son diversos: sus calles, su entorno (Sierra de Santo Domingo y Leyre) y la comarca de las Cinco Villas que enmarcan un espacio especialmente interesante para ser visitado.

 




Cabecera de la iglesia de San Esteban
Esta iglesia cuenta con una cripta datada en un 1056, que cuenta con pintura protogóticas, además de una serie de capiteles de indudable interés:






Su castillo invita a una parada tranquila al coronar una ciudad de clara trama medieval, con cuestas que realmente resultan inolvidables:
Las vistas sobre el monasterio de Valentuñana, nos sitúan en su justa medida el entorno natural que circunda la villa:

Para finalizar destacar que la belleza de este lugar, llevó a Berlanga a grabar aquí su magnífica pelicula de la Vaquilla; hoy una estatua lo recurda y el pueblo esta repleto de sillas de cine en bronce que recuerdan a cada actor, un aliciente más: 


 Puede resultar interesante: http://www.youtube.com/watch?v=vyoxP3iHfmQ
Fotos JV y Eugenia, como siempre las fotos son ampliables.

sábado, 20 de marzo de 2010

Más noticias sobre Lucy y el proceso de hominización.

Francamente resulta muy agradable comprobar como las noticias sobre avances en el proceso de hominización se suceden de forma vertiginosa. Hoy se publica en El Mundo, una nueva noticia, sobre ese hecho trascendental: el caminar bípedo, que como sabéis tuvo importantes consecuencias en el proceso de hominización:
Aprovechando este bloque de noticias, os pongo un enlace a una de hace un tiempo, sobre sistemas de comunicación en el paleolítico que resulta muy interesante:
También resulta útil otra noticia sobre nuevos descubrimientos, en esa joya que es Atapuerca:
Espero que estos artículos os sean de utilidad para este curso y para el futuro, ayudándoos a comprender la complejidad de este proceso, clave de nuestra evolución, que gracias a los avances técnicos está de rabiosa actualidad, pese a ser tan “antiguo”.
Como veis la historia siempre es presente.

jueves, 18 de marzo de 2010

Un sugerente análisis del Entierro del Conde Orgaz en Toledo

Un amigo me remite una magnífica presentación de Beatriz, una argentina de Junin. Es un trabajo riguroso y muy detallado que creo importante que podamos compartir:

miércoles, 17 de marzo de 2010

¡¡¡Vamos a llevarnos bien¡¡¡¡

Algunas veces no somos conscientes de lo pequeños e insignificantes que somos, en relación con el planeta. Creemos que somos capaces de todo y que lo podemos controlar todo. Olvidamos con frecuencia que el Planeta Tierra puede vivir sin nosotros, ya lo ha hecho, pero nosotros no podemos vivir sin él.


En los últimos tiempos, nos ha dado algunos toques poniendo de manifiesto nuestra debilidad y corroborando que si les seguimos haciendo daño, puede que no lo contemos, pero nosotros erre que erre en el error. Es por ello que algunas imágenes como la que abre este post, y los artículos que se citan nos ayuden a situarnos, haciéndonos reflexionar sobre el camino a seguir

sábado, 13 de marzo de 2010

Un poco de geografía: Campo de Borja y las Bardenas


Vista del Moncayo desde Bureta
Como ya os anticipe con Sangüesa, en esta pequeña excursión por tierras aragonesas y navarras, pudimos disfrutar de sitios mágicos, como el Moncayo nevado, en cuyas faldas, se cultivan unos magníficos espárragos que desde hace años no faltan a nuestra mesa, este es el escudo de la casa que los comercializa en Bureta.

 Bureta un lugar que ya merecería la pena visitar, por ver el Moncayo y los espárragos, cuenta además con una joya más que complementan la hospitalidad y bonhomía de sus gentes: El Palacio de la Condesa de Bureta, la heroína de los Sitios de Zaragoza. Su nombre era María de la Consolación Azlor y Villavicencio, y en estos sucesos de la guerra de la Independencia creó un cuerpo especial femenino, al que denominó Cuerpo de Amazonas, que se encargó del socorro de los heridos y del aprovisionamiento de víveres y municiones a los combatientes, y además convirtió su palacio en hospital y asilo. Os muestro algunas imágenes de la iglesia anexa al mismo.


Sabor mudejar aragones
Pero como se puede comprobar en las fotos, los cultivos del Campo de Borja son diversos, son de aquí las uvas de ese vino, que ha mejorado mucho en los últimos años: el Cariñena. Las explotaciones ganaderas salpican el paisaje, junto a cultivos de cereal y también de arroz (al parecer de forma experimental).


El paisaje de la zona tiene algún secreto más: La Bardena, llamada aquí negra y que a diferencia de la navarra, cuenta aquí con más vegetación y con una fauna más diversificada, donde destaca el caracol blanco de la Bardena, que hace las delicias gastronómicas de los visitantes.
La belleza del silencio: una planicie historia de la erosión
Este espacio es perfectamente divisable desde Sádaba, un castillo realmente interesante del que os hablaré, en otro post de la Comarca de la Cinco Villas:


Fotos JV y Eugenia
Como es habitual las fotos son ampliables para disfrutar más.

martes, 9 de marzo de 2010

Sangüesa, tierra de frontera y Camino

Sangüesa que fuera corte de los Reyes de Navarra, es una de esas joyas del Camino de Santiago, donde la fuerza del Aragón:

Como veis el agua es muy abundante este año
 convive con la belleza de la que es una de esas joyas del románico: la Iglesia de Santa María la Real. El juicio final de su fachada es de una belleza difícilmente repetible:

Vista general fachada

Timpano

Dios de la Apocalipsis, con los angeles tocando las trompetas que anuncian el fin de los tiempos

A la diestra, los bienaventurados

En la siniestra el infierno y el pesaje de las almas
 Pero esta fachada tiene mucho más: una magnífica virgen kiriotisa:

Un bello Pantocrator, con Tetramorfos:
 o la multiplicidad de temas que encontramos en ambos lados del alfiz que enmarca la puerta abocinada de bellas arquivoltas. Es en este último lugar, en uno de los lados, encontramos en bello elenco de imágenes del Bestiario medieval que incluye sirenas, esfinges, quizás un Santiago matamoros, un paraíso y un lauburu:
 En el otro la legenda nórdica de Sirgurd (tema de un libro poco conocido del joven Tolkien) que incluye al herrero Regín, que forjo la espada del héroe para matar al dragón, cuya sangre le hizo inmortal.

Sangüesa no obstante esconde más tesoros, la iglesia de Santiago es un magnífico ejemplo de iglesia fortificada que muestra en su fachada una policromada e interesante imagen del santo.

Iglesia de Santiago

Iglesia de Santiago, detalle forticación de la torre

Detalle de la torre

Portada de la Iglesia de Santiago

Detalle de la imagen del Santo
Este lugar de frontera entre Aragón y Navarra, esconde más secretos, pero con este pequeña muestra espero que vuestra curiosidad os provoque la necesidad de conocerlo no os defraudará.

Fotos JV y Eugenia
las fotos pueden ampliarse para ver los detalles

lunes, 8 de marzo de 2010

8 de marzo de 2010, en el Norte del Gran Chaco


Reproduzco íntegramente un escrito elaborado por un grupo de mujeres de Paraguay, es un bonito tributo a esos grupos que aún viven en simbiosis con la naturaleza. Sería bueno recordar en estos tiempos de catástrofes naturales, algo que escuche el otro día a una mente preclara como la de José Luís Sanpedro: “Cuando nos daremos cuenta que nosotros no podemos vivir sin el planeta y el si puede subsistir sin nosotros”. Yo añado: ¿cuando dejaremos de hacerle daño y viviremos en armonía con él?.
Vivir no debe porque ser una lucha contra poderes asesinos. La vida de las mujeres y los hombres Ayoreo de los grupos aislados (sin contacto con nuestra civilización) no era una lucha, era vida en y con los territorios, como durante siglos. Hoy sin embargo, y a pesar suyo, su vida se vuelve un resistir, un aguantar – y un tener que luchar – desde que otro mundo vino a invadir y a sobreponerse al suyo...


No es esa también nuestra historia, estemos donde estemos? De vernos presos, enredados y atascados en situaciones de resistencia y de aguante, cuando nuestro interés simplemente era el de estar tranquilos, de sentir felicidad, de vivir?
Las mujeres y los hombres indígenas Ayoreo de los seis o siete grupos que viven ‘en aislamiento voluntario’, una condición y denominación que no han buscado sino que es el resultado de un proceso de exterminio y arrinconamiento, hoy son una ínfima pero significativa minoría humana. Antes, los pueblos indígenas que poblaban toda nuestra América, cada uno con su mundo diverso, eran mayoría, y los minoritarios y ‘aislados’ eran los primeros colonizadores e invasores.
Hoy, los grupos aislados Ayoreo continúan su vivir en los bosques de norte del Gran Chaco: caminando y recorriendo sus territorios grupales, de lugar en lugar, y, al hacerlo, encuentran la vida y dan vida a cada rincón de su rica y variada geografía, la que nosotros con ojos de externos a la vida del monte muchas veces percibimos como una mera extensión boscosa uniforme e invariable en la planicie chaqueña. Nuestro lenguaje vuelto economicista tiende a describir ese su andar nómada como un asegurar ‘recursos’ para vivir: el agua, tan preciada en el Chaco bastante seco, los animales que cazan y comen, las frutas que crecen en el monte. Pero ellas y ellos no tienen esa mirada que solo ve lo útil y lo define todo desde la escasez: los bosques chaqueños no son pobres, sino ricos, el vivir de los que ‘aún’ viven en estos bosques no es un sobrevivir y luchar. No lo era. Mientras, para nosotros occidentales de las sociedades ‘modernas’, ya nos resulta impensable una vida que no este sometida a la presión de lo económico, al tener que ‘ganarse la vida’ luchando. Para muchas y muchos de nosotros, es la única manera de vivir que nos queda, y es la que consume todas nuestras energías.
Sin embargo, la gente del monte que llamamos aislados no necesitan ‘ganarse la vida’. La tienen ganada cuando nacen, y vuelven a encontrarla y a la vez recrearla con cada paso y cada día. Su mundo en el que viven no es su enemigo como lo es el nuestro para nosotros. Su mundo - lo llaman ‘eami’ que significa monte (bosque), y también significa mundo – los contiene, los alberga y los cobija. Es un mundo con el que viven en comunicación, ese es su vivir, y que a la vez vive con esa comunicación: lo sienten, lo miran, lo reconocen, pronuncian sus nombres. Lo respetan, temen sus fuerzas inmensas, y saben cuidarse de las mismas. Saben que hay una manera de convivir con el mundo que es el ‘cómo hay que vivir’, el ‘buen vivir’, y si se logra vivir así, sin molestar al mundo, apenas comunicándose con el mismo y con lo que a uno le toca, se mantiene un equilibrio sagrado que es lo que sostuvo a este planeta durante un tiempo largo, antes de nuestra era, como fruto de muchos equilibrios guardados cuidadosamente por mujeres y hombres de muchos mundos. El mundo Ayoreo es solo uno de ellos...
La verdad que no sabemos bien cómo están de veras, ahora mismo. De su vida de antes y de siempre, sabemos a través de los testimonios recogidos de aquellos que fueron arrancados a su mundo a la fuerza, por misioneros, y que llegaron a contarnos sus vidas. – Pero con los grupos aún ahora aislados nadie tiene contacto. Solo podemos discernir y recoger – como frutos del monte - las señales de su vida y su andar, e interpretarlas a la luz de nuestro conocimiento y nuestra intuición. Más al extremo norte y noroeste del Chaco viven grupos aislados más cobijados por montes aún continuos y extensos; también con más y más desmontes en la cercanía, pero aún hay cierta tranquilidad. No así en el sur, más cerca de los pueblos y las ciudades nuestras del Chaco Central. Allí hay mujeres y hombres aislados que escuchan y reciben ya cada día el mensaje de la destrucción de los bosques y de su lisa y llana desaparición. Y su andar de cada día ya está marcado por la misma. Muchos de sus lugares ya se volvieron ‘no- lugares’. Puntos del planeta que perdieron su cara y su nombre, desaparecidos que no volverán, y que en el mundo Ayoreo ‘dejaron de ser’. En cambio, desde el nuestro, reciben nuevos nombres, los lugares ayoreo muertos se vuelven lugares de nuestro mapa, (un mapa de la muerte?), conectados por nuestros caminos, determinados por nuestras obras, productivos según nuestra definición, clasificados según su grado de utilidad para nosotros; algunos se vuelven estancias ganaderas, otros, futuras plantaciones de soja (si Monsanto logra la anunciada hazaña de la semilla resistente a la sequía).
Mientras, esos grupos Ayoreo aislados más expuestos, viven y caminan entre estancias y empresas ganaderas, siempre invisibles, pero ya no tienen a dónde ir para no escuchar el ruido día y noche de las topadoras que echan más monte cercano, o él de los camiones en cualquiera de los muchos caminos que impusieron el artificio de la cuadrícula a su mapa.
Saben las mujeres Ayoreo aisladas, y los hombres, contra qué están luchando? Hace un tiempo, dejaron en los bordes de su mundo plumas y señales chamánicas con el fin de detener la desaparición del mundo, pero en vano. Deben percibir que lo que tienen en frente son poderes más fuertes que los de su mundo, fuerzas que hablan otros idiomas. Y deben empezar a dudar de sus propias fuerzas, a sentirse amenazados y debilitados.
Esta época del año, los meses de febrero y marzo, es la época del ají del monte, y son ellas, las mujeres Ayoreo que recorren el monte para recogerlo. Este año, estas mujeres lo harán con más temor, con muchas más precauciones, con el crujir incesante de las maquinas presente. Habrá menos ají. No habrá el ají de algunos de los lugares porque ya no existen. Al igual que el ají, también el caraguatá pertenece al mundo de la mujeres, son ellas las que lo recolectan para convertir sus fibras en el hilo para los bolsos y tejidos, sus escritos cotidianos en los que entretejen vivencias, creencias, esperanzas y sueños.
Las mujeres recolectoras están amenazadas, al igual que los frutos que buscan, al igual que los hombres cazadores que están amenazados como los animales que cazan. Con ello, la fuerza independiente, diversa y única de su mundo está en peligro.
La deforestación, palabra que en lo escrito aquí, en este texto, suena tan abstracta y que sin embargo en el Norte del Chaco es tan implacablemente concreta, la deforestación destruye de a poco la vida y equilibrio del mundo ayoreo también. Destruye libertad y autonomía, vida que no depende de dinero ni de supermercado. Vida auto sostenida, y sustentable.
Luchar no siempre es guerrear y atacar. A veces es un florecer silencioso, invisible y pacífico. Las mujeres - y los hombres- de los grupos aislados luchan contra la deforestación. Lo hacen con su estar allí y aferrarse a su vida, inseparable de la de sus territorios. A veces luchar es simplemente estar y persistir, es valorarse y hacerse fuerte, y reconocer y estar consciente de la propia riqueza."

Benno Glauser (Iniciativa Amotocodie, Chaco Paraguayo)
Correo electrónico: bennoglauser@gmail.com
Artículo producido para el boletín de marzo del Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales