sábado, 20 de julio de 2013

SEGÓBRIGA, La belleza de lo clásico

La imagen de Agripina nos recibe en esta bella ciudad romana cuyos restos nos hablan de un lugar significativo del entramado clásico de nuestro país, es una de las ciudades romanas mejor conservadas del occidente del Imperio y uno de los mejores yacimientos arqueológicos de la Meseta. La belleza de lo clásico no es sino esa permanencia en el tiempo de una forma de entender la sociedad, la cultura y la vida que ha permaneció invariable y que se asocia a una forma muy cordial de enfrentar la vida.

La Ciudad
Su origen inicial es un castro celtibérico que dominaba la hoya situada al norte de la ciudad, defendido por el río Cigüela. Se convirtió entorno al año 70 a. C en la capital de esta zona de la Meseta, denominando Plinio caput Celtiberiae o inicio de la Celtiberia. En tiempos de Augusto, cerca del siglo I de nuestra era, dejó de pagar impuestos a roma y se convierte en un municipium o población con ciudadanos romanos. Será su momento de gran expansión, así en el 80 d. C se comienzan a construir grandes edificios que podemos ver en la maqueta como la Aula Basilical, el teatro, el anfiteatro y otras construcciones.
La ruralización del siglo IV le afecta de forma importante. No será hasta el finales del siglo VI (589) cuando comienzan a aparecer obispos de Segóbriga en los concilios toledanos, lo que implica su total incorporación a las estructuras de este pueblo germánico en la Península, los restos de la basílica así lo atestiguan. La llegada de los pueblos islámicos dejó su impronta en una pequeña fortificación sobre la antigua acrópolis en la cumbre del cerro. En época medieval (1226) se produce el poblamiento del cercano Saelices y de Cabeza de Griego (Segóbriga), dentro del proceso de consolidación de la encomienda de Uclés. La decadencia dentro de la estructura de la Orden de Santiago de la Encomienda Mayor de Castilla y su traslado a Segura de la Sierra, supondrá su progresiva despoblación y su inclusión en las brumas de la historia hasta su recuperación, ya como yacimiento arqueológico, a finales del siglo XVIII cuando se descubrieron las laudas sepulcrales de los obispos Sefronio y Nigrino y un poco más tarde José Cornide de la Real Academia de la Historia publicó su planta lo que dio fama al recinto.
Tomado de: reconstrucciones virtuales hechas por http://www.balawat.com/
La huella clásica es muy importante en este yacimiento como lo atestiguan los importante restos encontrados.
Segóbriga une a su interés arqueológico un importante interés paisajístico, al conservarse la visión originaría que de ella se tendría en tiempos históricos y que no ha sido modificada en lo sustancial. Al fondo podemos observar los restos bien conservados del teatro.

El Teatro
Esta magnífica reconstrucción que se muestra en el bien organizado centro de interpretación del yacimiento se complementa con una impresionante imagen aérea que nos sitúa perfectamente la calidad de lo conservado.
Los restos del pequeño teatro de esta ciudad se remontan a la época julio-claudia y debió inaugurarse en tiempos de Tito y Vespasiano hacia el 78 d. C

Esta fotografía que muestra ese entorno casi original al que antes aludíamos, pone de relieve además otra realidad la presencia en Segóbriga de la Legión Márcia VIII, que en principio es originaria de la Galia Narbonense, pero que podría indicar diversas vías de interpretación. Por un lado, que parte de esta legión se acantonara aquí lo que parece poco probable y por otro que legionarios jubilados de este cuerpo tuvieran aquí su ansiado retiro y dejarán constancia de él en esta inscripción mural. 

El Foro
El foro de Segóbriga es uno de los últimos grandes descubrimientos de la ciudad, es de época de Augusto y fue costeado por Proculus Spantamicus, quién dejo una inscripción de letras del bronce en él para su recuerdo. Esta interesante reconstrucción nos ayuda a entender mejor los restos conservados.
Vista desde el lado este (14) en la reconstrucción que resulta muy representativa de su disposición en una ladera, lo que permitirá soluciones constructivas muy interesantes.
Vistas desde la zona sur (5)

Vistas desde el SO (16)

Vista desde el oeste del foro donde puede apreciarse con toda claridad las columnas del criptopórtico, espacio subterráneo con grandes muros en la zona norte, que sirvieron para evitar el desnivel de la ladera y sujetar el pórtico norte (4 y 5 en la reconstrucción), es posible según los expertos sirviera como Tabularium o archivo de la ciudad.

Las Termas
Esta magnífica representación nos permite analizar las partes conservadas de las termas
En este primer plano tenemos la Palestra
Las Piscinas
Imágenes del Caldarium

El Anfiteatro
Junto con el teatro eran los dos edificios que flanqueaban la entrada a la ciudad. Tenía capacidad para unos 5000 espectadores.
En estos momentos se están realizando obras de consolidación, pueden observarse las graderías las entradas y la bocana para la salida de fieras y gladiadores.



El Aula Basilical
Este edificio es de gran interés para el yacimiento y explica en parte su importancia histórica. Fue construido en tiempos de Vespasiano (69 a 79 d. C)  para controlar y gestionar el negocio del Lapis Specularis, esto es un yeso traslucido que permitía cubrir las ventanas de las casas romanas y que a través de Cartago Nova fue comercializado por todo el Mediterráneo:

Esta aula, tenía un acceso con una gran escalinata que puede intuirse en la foto y tenía tres naves, la central mucho más ancha, que vemos sostenidas por diez columnas que según dicen los expertos corresponderían al orden corintio.

La casa de Caio Iulio Silvano
Esta casa conocida como la casa del procurador minero, es una vivienda bien decorada como tenemos ocasión de comprobar y que fue construida a principios del siglo III.
Caio Iulio era de origen griego como lo atestigua esta estela que forma parte de su hogar y que aparece escrita en el idioma culto usado por muchos romanos como por ejemplo Ciceron.

Las Necrópolis
Los restos funerarios son un buen ejemplo de la continuidad histórica del lugar. Se conservan estelas funerarias de clara tradición romana como la que observamos en la imagen  y también  tumbas antropomorfas cubiertas con lajas que nos hablan de enterramientos visigodos e incluso de época medieval.


El acueducto
El agua estaba algo alejada de la ciudad, donde se conservan diversos aljibes suponemos que para recoger el agua de lluvia, pero también se traía desde el Cigüela que pasa por el cercano Saelices a unos tres kilómetros de distancia y para ello utilizaron un acueducto del que quedan algunos restos como podemos comprobar.

En definitiva nos encontramos ante un yacimiento muy bien conservado que se explica de forma muy detallada en el centro de interpretación que lo acompaña y que supone una cercana excursión a Madrid, donde poder disfrutar de la belleza de lo clásico y de su gran actualidad.

Fotos JV y Eugenia (menos en las que se indica su procedencia)
JV
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