lunes, 23 de noviembre de 2009

Tordesillas: El Museo del Tratado

Dedicar un museo a un documento que forma parte del Registro de Memoria del Mundo desde el 2007, parece una magnifica idea. Se unen en la misma ubicación centros de estudios iberoamericanos y organismos educativos vinculados con el conocimiento de la historia común de pasado iberoamericano.
El Tratado de Tordesillas suscrito en Junio de 1494, establecía una línea imaginaria de polo a polo, a 370 leguas al oeste de las islas de Cabo Verde, quedando el hemisferio occidental para Castilla y el oriental para Portugal. De esta forma los Reyes Católicos y Juan II de Portugal, establecían un acuerdo para repartirse lo descubierto y todo aquello aún por descubrir de forma que un existieran conflictos y avanzar en la hermandad peninsular.

Este museo tiene fundamentalmente un afán didáctico, con maquetas y mapas que explican el proceso de conocimiento de la realidad geográfica que poco a poco se iba descubriendo y los antecedentes que lo hicieron posible.

Reprodución de la Santa María


Carta colombina 1492
¿Es el astro un efecto?
Según este planisferio medieval italiano, la distancia entre Europa y Asia era de 51º sobre el paralelo de Rodas, que a razón de 14 leguas 1/6, situaba las costas de Catay a unas 750 leguas de distancia, con islas intermedias que facilitarían el viaje
Otros mapas como el de Abraham Cresques, catógrafo judío del siglo XIV perteneciente a la escuela cartográfica mallorquina, considerado como uno de los mejores conocedores de la cartografía medieval:






Otro antecedente importantisimo es el mapa de Ptolomeo, en esta imagen nos muestra un códice medieval donde podemos observar la idea ptolemaica del “mare clausum” en la zona del Océano Indico


Ptolomeo que fue director de la Escuela de Alejandría, aquella que veíamos en Ágora. Fue el primero en intentar localizar cada lugar de forma científica: estableciendo su latitud y longitud concretas, además de realizar una aproximación geográfica de esos lugares –clima, accidentes geográficos, etc.-.

Este museo nos muestra igualmente algunos interesantes elementos imprescindibles para la navegación:



La ballestilla es un instrumento muy sencillo para medir ángulos. Quizá exista antes del astrolabio. Pero la noticia más antigua que tenemos de la ballestilla es una descripción de ese instrumento que hizo un judío catalán llamado Levi ben Gerson en 1342.

La ballestilla es, básicamente, un medidor de ángulos. Con ella no sólo podremos medir los ángulos que forman entre sí los distintos detalles del horizonte, sino que también puede utilizarse para medir posiciones de los planetas y la Luna con respecto a las estrellas o elevaciones de objetos celestes sobre el horizonte. La ballestilla consta de un arco de circunferencia de 57,3 cm. de radio aproximadamente. Elegimos este tamaño para buscar una circunferencia de 360 cm. de longitud, con lo que cada centímetro del arco de la ballestilla se corresponderá con un ángulo de un grado, que es lo más cómodo. Aplicando el extremo del radio muy cerca del ojo podemos tomar medidas angulares en nuestro horizonte. El radio central del aparato puede ser un listón de madera, mientras que para los radios de los extremos podemos utilizar dos cuerdas que mantengan la tensión. El aspecto resultante es el de una pequeña ballesta, y de ahí su nombre.



Astrolabio marítimo español reconstrucción del diseñado sobre el pergamino de Diego Ribero en 1525, bronce diámetro 216 mm
Según una tradición árabe, el astrolabio lo inventó el astrónomo griego Claudio Ptolomeo en el siglo II d.C. Cuentan los musulmanes que iba Ptolomeo montado en un burro, absorto en la contemplación de su globo celeste (mapa del cielo en tres dimensiones). En eso, dejó caer el globo por descuido y el burro lo aplastó.

El globo se convirtió en un mapa celeste en dos dimensiones. Y eso es el astrolabio: un instrumento que muestra la bóveda celeste como un disco plano. "Astrolabio" quiere decir "portador de estrellas".
El astrolabio era al mismo tiempo un mapa del cielo, un compendio de conocimientos astronómicos y un instrumento para medir ángulos en el cielo


Las partes de un astrolabio bien hecho son: la red, las placas, la matriz, el índice y la alidada.
LA RED es un esqueleto metálico en forma de disco que representa la región del cielo conocida como zodiaco y provisto de espolones que marcan la posición de algunas estrellas importantes. La red puede girar sobre las placas.
LAS PLACAS contienen información diversa: las posiciones de las estrellas, de los trópicos y del ecuador celeste, curvas horarias para saber a qué hora sale el sol en distintas fechas, una red de coordenadas celestes para ubicar los astros... El astrolabio venía equipado con varias placas graduadas para latitudes distintas porque el aspecto del cielo cambia con la latitud.
LA MATRIZ, Madre o "Mater" es el armazón en el que van montadas las placas y la red. Consiste en una placa metálica con un reborde grueso remachado o soldado. El reborde puede llevar una escala graduada en grados (360°) o en horas (24 horas).
La parte posterior de la matriz se usaba para grabar escalas, calendarios, tablas, carátulas de reloj solar e información astronómica y astrológica.
Todas las observaciones y medidas se realizan en el dorso de la Madre; el círculo graduado que la rodea se denomina Limbo.
EL ÍNDICE es una manecilla giratoria montada en el frente del instrumento. Sirve para señalar posiciones de estrellas.
LA ALIDADA es una regla giratoria montada en el centro de la parte posterior del astrolabio y del tamaño de su diámetro. Tiene una mirilla en cada extremo para apuntarla hacia los astros y medir el ángulo que forman con el horizonte o con otros astros (para saber la hora y la latitud).


Compás de cartear 1588



Brújula Militar
El museo también muestra algunos de los productos agrarios que hoy son tan habituales para nosotros pero que realmente llegaron a Europa de la mano de Colón: Caña de Azúcar, Cacao, Tabaco, Café y Maíz.


Como veis un museo, como casi todos, muy interesante y recomendable que os invito a visitar.

Fotos y texto JV y Eugenia.

Publicar un comentario