domingo, 1 de noviembre de 2009

Una dosis de realidad para el fin de semana

Este finde de difíciles recuerdos reconvertidos en gansadas foráneas, hemos sucumbido al videoclub, bien es verdad, que los catarros otoñales no nos dejaron muchas alternativas. Nosotros aficionados a la reflexión hemos elegido dos pelis, algo antiguas –la cosa de los videos clubes de barrio- pero sin duda interesantes y de rabiosa actualidad: claro hablan de algunas corruptelas, pero a lo grande.


The internacional, nos cuenta ese gran olfato de los bancos para poner el dinero en lugares oscuros, sin pensar mucho en sus depositarios, aunque para qué, si meten la pata encima les dan unos bonus estupendos y ya vendrá papa estado ha sacarnos del agujero con dinero público. Lo peor de esta película es que una de las frases finales se cumple día tras día en nuestro idílico primer mundo, donde estos chicos –los altos ejecutivos- tan avezados en sus profundos conocimientos de los sistemas suelen callar a los críticos con aquello de que el mercado nos permite vivir como vivimos –otros lo pasan peor-

Esos otros son los protagonistas de Slumdog Millionaire, los países emergentes que sirven de paraíso para la deslocalización de empresas y servicios. Su mano de obra es más barata y ellos quieren llegar a ser como nosotros, quizás no saben cual es la triste realidad en muchos casos. El asunto más preocupante en esta cinta es quizás el mensaje:
“ tu puedes nacer y educarte en la basura, pero la tele te salvará”, menos mal que al menos se ha elegido un programa donde se deben contestar preguntas y no insultar a los demás o mostrar las más bajas pulsiones humanas en prime time.

En fin una buena dosis de realismo para empezar la semana con buen pie, sabiendo que es necesario hacer pequeñas revoluciones para conseguir esa utopía donde ninguna de estas dos películas sea necesaria para mostrar las vergüenzas de un sistema enfermo y necesitado de principios.
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